La zona afectada por las lluvias en Apulo empieza a recibir ayuda en un centro de acopio instalado para ayudar a los damnificados. Foto Diario Co Latino/Wilfredo Lara
Yaneth Estrada
Óscar López
Redacción Diario Co Latino
Con cubos, palas y carretillas, las 250 familias que residen en el cantón Dolores Apulo, en Ilopango, inician con el retiro de lodo y arena que está de instruso en sus viviendas para rescatar lo poco que les quedó. Sus habitantes relatan con tristeza y horror, la experiencia que vivieron la noche del sábado pasado cuando las lluvias elevaron el nivel del lago y sus aguas abrazaron sus viviendas y negocios.
Olimpia Zelaya y su hija Joselyn Zelaya esperaron dos horas arriba de su techo para lograr ser rescatadas, pues el agua les impedía estar en tierra firme.
“Yo temblaba en el techo por el frío, me escapé como pude. Llamaba desde mi celular al 911 y gritaba para que nos salvaran”, relató.
La afectada expresó que ni con el paso de la tormenta “Stan” se registraron daños como los ocurridos con esta tormenta, puesto que varias toneladas de arena, piedras, árboles y vehículos fue lo que dejó a su paso.
María Deysi Anaya, tranquilamente comenta que para poder sacar a su hijo de la casa, lo tuvo que amarrar con un lazo, para impedir que la corriente se lo llevara.
Ahora dice que lo único que le queda por hacer es trabajar para sacar la gran cantidad de arena que está dentro de su humilde hogar, esperando que alguna de sus pertenencias pueda estar en buen estado.
“Ahorita estoy buscando unas mesas, mi cocina y una refrigeradora llena de bebidas que tenía”, comentó doña Leonor Ramos, quien se dedicaba a vender comida a los turistas.
La afectada espera que las autoridades los tomen en cuenta y les ayuden a instalar otra vez sus negocios, porque asegura que de allí obtenían el sustento para sus familias.
Los afectados informan que la ayuda les ha llegado, pues han recibido ropa, alimentos y agua.
Por el momento se ha habilitado un albergue en la Asociación Comunal para la Salud y la Educación del Cantón Dolores Apulo.
En el albergue ubicado en el lugar, se encuentran médicos del hospital San Bartolo, quienes manifestaron que la mayoría de consultas atendidas son por padecimientos respiratorios, hongos y golpes leves en personas que fueron arrastradas o golpeadas por los objetos que traía la corriente de agua. Los médicos aseguran que afortunadamente la mayoría de personas que consultan son adultos, por lo mismo, los casos no son muy graves.
A pesar de que el cantón Dolores Apulo ha recibido ayuda, los habitantes del caserío Apancingo, ubicado a un poco más de un kilómetro de Apulo, sostienen que a dicho lugar no se han presentado autoridades a brindarles algún tipo de ayuda, además manifiestan que debido a los derrumbes ocurridos en la zona, han quedado incomunicados y sin energía eléctrica, por lo que piden se les lleve ayuda lo más pronto posible.



