Washington/Dpa
Estados Unidos dijo hoy estar "particularmente dececepcionado" por la ruptura de las negociaciones en Honduras y llamó a las dos partes a regresar "de inmediato" a las conversaciones para formar un gobierno de unidad nacional, aunque no acabó de fijar su posición frente a las elecciones de finales de mes.
"Tal como han señalado los miembros de la comisión de verificación, las dos partes (el presidente constitucional Manuel Zelaya y el gobierno de facto de Roberto Micheletti) tienen que trabajar juntas para implementar el Acuerdo Tegucigalpa-San José", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly.
"Urgimos a ambas partes a actuar en el mejor interés del pueblo hondureño y a regresar de inmediato a la mesa para lograr un acuerdo sobre la formación de un gobierno de unidad", agregó horas después de que el derrocado presidente Manuel Zelaya diera por fracasadas las negociaciones al no haber sido restaurado en el poder al frente de dicho gabinete en el plazo que se había puesto para ello, ayer jueves.
Para Washington, continuó Kelly, el Acuerdo Tegucigalpa-San José es el "camino hacia el futuro" y, en ese marco, la formación de un gobierno de unidad nacional y reconciliación es el "siguiente paso vital hacia adelante", por lo que es "urgente" que se cree "de inmediato" ya que "cambiará la dinámica política" del país de forma "positiva".
"El pueblo hondureño ha dejado claro que quiere avanzar. Se merece un liderazgo que mire hacia el futuro, en el interés de todos los hondureños", insistió Washington, para el que el Acuerdo Tegucigalpa- San José que ayudó a que fuera firmado hace justo una semana prevé un proceso "paso a paso" para el "restablecimiento del orden democrático y constitucional y para avanzar hacia las elecciones con el apoyo de la comunidad internacional".
El comunicado oficial norteamericano no fija sin embargo ninguna posición respecto a qué hará Washington de cara a las elecciones del 29 de noviembre si no es restaurado antes Zelaya en el poder.
Las dudas surgieron a raíz de unas declaraciones la noche del martes del hasta ahora secretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, a la cadena CNN en español en donde dijo que Washington reconocerá los comicios hondureños.
Dichas palabras llevaron a Zelaya a enviar una carta a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, instándole a que "aclare" si la posición norteamericana había sido "modificada o cambiada", que según el portavoz Kelly aún no ha sido respondida.
El miércoles, el vocero se limitó a decir que Estados Unidos considera que Zelaya "debería" ser reinstaurado en el poder.
Pero la pasada noche, el senador republicano James DeMint anunció que Clinton le ha asegurado que Washington reconocerá el resultado de los comicios sea restituido o no Zelaya.
"Clinton y el secretario de Estado adjunto (para el Hemisferio Occidental) Thomas Shannon me han asegurado que Estados Unidos reconocerá el resultado de las elecciones de Honduras independientemente de si Manuel Zelaya es restituido", escribió el senador conservador en su web de la Cámara Alta.
"Le tomo la palabra a la administración de que ahora se pondrá del lado hondureño y dejará de centrarse en el deshonroso Zelaya", agregó en momentos en que en Honduras dimitía en pleno el gabinete de Roberto Micheletti y apenas unas horas antes de que el derrocado mandatario diera, en la mañana de este viernes, por fracasado el Acuerdo Tegucigalpa-San José por no haber sido restituido en la presidencia.
A raíz de esas "garantías" DeMint, uno de los principales valedores de Micheletti en Washington, anunció que levantaba sus "objeciones" a la nominación del chileno Arturo Valenzuela como nuevo secretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental, uno de los puestos políticos clave en las relaciones de Washington con América Latina, y el Senado votó horas después a favor de su designación.
Pese a preguntas insistentes, el portavoz del Departamento de Estado no acabó hoy de responder si la conversación con DeMint tuvo lugar en los términos en que aseguró el senador.
Tampoco comprometió una respuesta frente a los resultados de las elecciones hondureñas, limitándose a señalar que Estados Unidos está apoyando el "proceso electoral" y que confía en que finalmente se logrará un acuerdo.
"Nuestra política es apoyar la implementación del Acuerdo" Tegucigalpa-San José, "creemos que este acuerdo puede ser implementado (...) y que podemos apoyar las elecciones a medida que avanzamos en su implementación", sostuvo Kelly en su rueda de prensa diaria.



