Tegucigalpa/Agencias
El presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, declaró fracasado el Acuerdo Tegucigalpa/San José con el que se pretendió poner fin a la crisis política en el país centroamericano.
El pronunciamiento se produce luego de la conformación unilateral de un supuesto Gobierno de Unidad y Reconciliación por parte del régimen de facto hondureño.
En declaraciones a la radio local desde la embajada de Brasil en Tegucigalpa, la capital hondureña, Zelaya rechazó que sea Micheletti el que presida el intento de Gobierno de coalición, ya que en su condición de golpista no es reconocido como gobernante de Honduras y su régimen de facto es objeto de sanciones económicas por parte de la comunidad internacional.
"No puede presidir un Gobierno de Unidad y Reconciliación un presidente de facto que nadie lo ha reconocido en el mundo", dijo Zelaya a la radio Globo.
El legítimo jefe de Estado de Honduras emitió estas declaraciones luego de que el representante de su gobierno, Jorge Arturo Reina, anunciara el fracaso del acuerdo.
Reina, en declaraciones a la prensa durante la madrugada de este viernes, luego de vencido el plazo para la creación de la coalición gobernante de conciliación, anunció que el Gobierno constitucional daba por fracasado el acuerdo.
Reina expresó el rechazo del Gobierno constitucional hondureño sobre el anuncio realizado unos minutos antes por Micheletti, quien decretó la conformación del Gobierno de Unidad y Reconciliación, aún cuando el gobernante legítimo de Honduras, Manuel Zelaya, no ha sido restituido en su cargo, otro punto específico contenido en el referido acuerdo.
La conformación unilateral de la coalición conciliadora fue catalogada por Reina como una falta de voluntad del régimen de facto para cumplir con el acuerdo Tegucigalpa/San José, firmado por ambas partes (constitucionales y golpistas) la semana pasada.
"Con esto se manifiesta la falta de voluntad para cumplir la letra y el espíritu del acuerdo, desconociendo la propuesta del plan Arias, las resoluciones de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)", dijo Reina.
El acuerdo fue firmado hace una semana y buscaba solucionar la crisis política por una vía negociada, y fue impulsado por la Organización de Estados Americanos (OEA) y el gobierno estadounidense, que envió una misión encabezada por el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon.
El mismo establecía que debía integrarse un gobierno de unidad y reconciliación, el cual debería estar formado el jueves 5 de noviembre, así como que el Congreso Nacional (parlamento unicameral) debía definir en una votación si Zelaya regresaba o no al poder.
Pero la comisión de Zelaya interpretó que el gobierno de unidad debía presidirlo su persona y por lo tanto el Congreso Nacional debería restituirlo en su cargo a más tardar la medianoche del jueves.
El Congreso alegó que nadie le podía imponer plazos y envió el documento a que fuese analizado por la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía General y otras dos instancias, esperando recibir los análisis en los próximos días.
Micheletti organiza gobierno de reconciliación
Mientras, Micheletti anunció que formó el gabinete de unidad y reconciliación, aunque no precisó los nombres de los nuevos integrantes. El mandatario de facto dijo que dirigirá el nuevo gabinete, mientras el Congreso Nacional decide sobre el futuro de Zelaya.
Previamente la noche del jueves los ministros de Micheletti habían renunciado a fin de dejar vía libre para conformar el gabinete.
El gobernante de facto dijo que los partidos políticos y la sociedad civil habían tomado su posición de acompañar al gobierno de unidad y reconciliación y que únicamente Zelaya había boicoteado el mismo al no enviar la lista de sus colaboradores para que se integrarán al futuro gabinete.
Las negociaciones entre las partes se mantuvieron hasta las primeras horas del viernes, con consultas con los dos delegados que la OEA mantiene en Tegucigalpa y el embajador estadounidense en Honduras, Hugo Llorens.
Ahora, la pelota está en el tejado del Congreso Nacional. Su presidente, José Alfredo Saavedra, aseguró que "no va a dar dilatorias ni va a evadir la responsabilidad histórica" de someter a votación el acuerdo.
Sin embargo, se negó a dar fecha para la sesión extraordinaria en la que los 128 diputados tendrán que decidir sobre el futuro político de Zelaya.
Según el ex presidente chileno, Ricardo Lagos, uno de los integrantes de la Comisión de Verificación, Micheletti ofreció renunciar al cargo una vez instalado el gobierno de unidad nacional.
"Una vez constituido (el gobierno de unidad), obliga a la renuncia del presidente de facto, Micheletti. Es un paso muy importante, en la conversación que tuvimos con él, ofreció la renuncia", dijo el ex presidente chileno en una conferencia de prensa en Santiago de Chile.



