Tegucigalpa/Pl
La comunidad internacional saludó el acuerdo para la restitución del presidente de Honduras, Manuel Zelaya, pero existe hoy escepticismo sobre el cumplimiento de lo pactado para superar la crisis creada por el golpe de Estado.
«Pareciera que hay un horizonte abierto», dijo el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien destacó el esfuerzo del pueblo hondureño, su batalla sin descanso en las calles, para poner fin al golpe contra Zelaya, cuyo retorno al poder es probable.
No tenemos informaciones precisas y exactas de los términos del acuerdo pero se nos informa que es muy probable que retome el cargo, comentó.
El acuerdo entre el gobierno constitucional y el régimen de facto plantea como primer punto que el Congreso Nacional decida la reposición del presidente, previa consulta a la Corte Suprema de Justicia.
Brasil recibió con satisfacción la noticia y expresó su esperanza de que este acuerdo permita la plena reincorporación de Honduras al sistema internacional y la pronta normalización de la situación de su embajada en Tegucigalpa.
El acuerdo alcanzado cuatro meses después del cuartelazo fue saludado por entidades internacionales como la Organización de Naciones Unidas, la OEA y la Unión Europea.
Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, manifestó su esperanza en la apertura de una vía hacia la restauración plena del orden democrático y constitucional.
En Honduras, el Frente Nacional contra el Golpe de Estado demandó del Congreso dar trámite expedito a la restitución de Zelaya y llamó a todos sus miembros a sumarse a las acciones de presión para lograr este objetivo.
El Frente, que agrupa a una amplia gama de organizaciones sindicales, indígenas, campesinas y de otros sectores, ratificó, no obstante, que continuará la lucha por una Asamblea Constituyente para construir una sociedad justa, igualitaria y democrática.
Mientras tanto, la organización Human Rights Watch (HRW) pidió que Las violaciones de derechos humanos en Honduras desde el golpe de Estado de junio deben ser investigadas mientras se trabaja en la restitución del orden democrático.
«Honduras necesita urgentemente investigar los serios daños a los derechos humanos desde el golpe», señaló el director de HRW para las Américas, José Miguel Vivanco, en un comunicado.



