Caracas/Pl
Venezuela y Brasil dieron este viernes un importante paso hacia la integración binacional con la firma en el estado de Anzoátegui de 15 convenios en los estratégicos sectores energético, alimentario, industrial y de las telecomunicaciones.
Los nuevos instrumentos de cooperación fueron suscritos durante la visita del presidente del gigante suramericano, Luiz Inácio Lula da Silva, la cual constituyó desde 2007 la séptima reunión trimestral con su par anfitrión, Hugo Chávez, para potenciar los nexos políticos y económicos entre ambos países.
En un comunicado conjunto, las partes mostraron satisfacción por los resultados del encuentro y se felicitaron por la rúbrica de los mecanismos.
Particular valor concedieron a la incorporación de Venezuela a la construcción de la refinería Abreu e Lima, en Pernambuco, gigante que en 2011 prevén tendrá una capacidad de procesamiento de 200 mil barriles diarios de crudo.
También en el campo de los hidrocarburos firmaron acuerdos de desarrollo petroquímico y superación profesional de especialistas.
Respecto al tema agro-alimentario, Chávez y Lula fijaron la construcción de un matadero/frigorífico en el venezolano estado de Apure. Instalación destinada a procesar hasta 500 bovinos al día.
Además convinieron intercambiar experiencias en materia de inversión y comercialización de productos.
Previa la suscripción de los instrumentos, los estadistas recorrieron un campo de soja de Anzoátegui, donde la transferencia tecnológica de la vecina nación permitirá sembrar unas 30 mil hectáreas de la leguminosa útil para mejorar los rendimientos lechero y cárnico.
El paquete de acuerdos incluye acciones en aras de la industrialización, con destaque para el impulso al Eje Puerto Ordaz-Manaos.
Otra área promovida fue la de las telecomunicaciones, a partir de la interconexión por fibra óptica de puntos ubicados en Bolívar y Boa Vista, así como del apoyo brasileño a la adopción por Venezuela de un sistema de Televisión Digital Terrena.
La salud, la educación, el deporte, la construcción e infraestructura, el turismo, la integración fronteriza y el financiamiento de proyectos socio-económicos también resultaron favorecidos por la rúbrica de mecanismos de colaboración.
Al concluir la reunión, Chávez agradeció el respaldo de Lula y Brasil, país considerado la primera potencia económica regional y la octava del planeta.




