TeleSUR
Al menos a 105 aumentó la cifra de muertes provocadas por el uno de los atentados más mortíferos en Pakistán, perpetrado el día miércoles en el noroeste del país centroasiático, el cual opacó la visita que ese mismo día inició a esa nación la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton.
Apenas unas horas después de que Clinton llegara a Islamabad, la capital paquistaní, para "reforzar" las relaciones con un país sumido en el caos, un coche bomba estalló en un mercado repleto de gente en Peshawar (noroeste).
"Un total de 105 personas murieron, y 71 de las cuales fueron identificadas. Trece son niños y 27 son mujeres", declaró este jueves el doctor Zafar Iqbal, responsable del hospital Lady Reading en Peshawar.
"Tenemos aún aquí a 134 heridos. Los otros (heridos) fueron enviados a otros hospitales o a sus casas", agregó Iqbal.
El atentado forma parte de una serie de ataques que, como de costumbre, el Gobierno paquistaní atribuyó en su mayoría a la insurgencia talibán de ese país, los cuales en conjunto han dejado 240 muertos durante el mes de octubre.
Por otro lado, un responsable de los servicios de inteligencia en Peshawar dio cuenta del mismo balance, el más grave desde el ataque que costó la vida a la ex primera ministra Benazir Bhutto, el 18 de octubre de 2007, que dejó 139 muertos.
Varios funerales serán organizados este jueves en Peshawar, ciudad en la que los comerciantes cerraron sus tiendas y bazares por tres días en señal de luto.
La explosión abrió un enorme cráter, provocando el derrumbe de varios inmuebles y de numerosos negocios del bazar de Meena, el más populoso de esta ciudad de 2,5 millones de habitantes.
Éste atentado valió la condena de la comunidad internacional.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki Moon, calificó de espantoso el ataque, que se produjo apenas unas horas después del atentado contra una residencia de empleados de la ONU en Kabul, la capital de Afganistán, atribuido a la insurgencia talibán afgana.
El ataque contra la residencia de funcionarios de la ONU, sumado al número de soldados de las fuerzas invasoras de Estados Unidos muertos en Afganistán en octubre, acentúan la presión sobre el presidente estadounidense, Barack Obama, cuando la oposición en su país le exige que se pronuncie rápidamente sobre los refuerzos de tropas en territorio afgano.
Clinton en el este paquistaní
En medio de un imponente dispositivo de seguridad, la secretaria de Estado Clinton llegó este jueves en la mañana a Lahore (este) para visitar algunos lugares históricos y religiosos, reunirse con responsables políticos de la región paquistaní del Punjab, y participar en dos encuentros con estudiantes y hombres de negocios.
Estados Unidos desea ampliar una relación bilateral que numerosos paquistaníes no ven con buenos ojos, y consagrada únicamente a la cooperación militar frente a la insurgencia talibán.
El día miércoles en horas de la noche, Clinton, que condenó los "atentados crueles y brutales", anunció una ayuda de 85 millones de dólares para un fondo público de lucha contra la pobreza en Afganistán.
Estados Unidos también prometió una ayuda de 125 millones de dólares para mejorar el aprovisionamiento en energía eléctrica para Pakistán.
Desde hace dos años, Pakistán es blanco de una ola de atentados que ha dejado más de dos mil 300 muertos, atribuidos en su mayoría por kamikazes del principal movimiento insurgente de talibanes.



