Archivo     |   Búsqueda

DiarioCoLatino.com
El Salvador, Sábado 26 de Mayo de 2012
Última actualización : 25/07:35 h.

Lunes, 26 de Octubre de 2009 / 09:13 h

Ni amigos ni enemigos

  Versión para Imprimir

Dagoberto Gutiérrez

*¿Y como te fue ayer?, ¿hiciste todo lo que tenías pendiente?
*Si, hice todo lo que debía hacer y lo que tenía que hacer incluyendo el emparejarme con el fulano del que te había hablado y cuyo nombre vos conoces.

*Ajá y cómo es eso, porque es cierto que ya me habías dicho de un fulano que hacía que te estallara toda tu humanidad, que te caía bien, que tiene sentido del humor, que es gracioso y que te encanta por sencillo. ¿Es ese del que me estás hablando?
*El mismo y solo se te olvidó el nombre, porque se llama Antonio y ciertamente me despierta sin que esté dormida, pero nunca me duerme cuando estoy despierta.

*Muy bien y entonces, aquí terminamos nosotros porque yo no creí nunca que fuera en serio y entonces vos ya no podés ser mi mujer ni yo tu marido, ni siquiera tu novio.

*Ahhhh no, eso no, porque en ningún caso, oilo bien, en ningún caso, yo voy a renunciar a vos porque yo te quiero a vos y no a Antonio y si estás hablando de terminar conmigo mejor pégame un balazo, porque yo no puedo vivir sin  vos.

*Pero esto es increíble Felicia, ¿cómo vas a creer vos mujer que yo voy a convivir en una situación como esta o que vos vas a vivir en una realidad con esto?
*No hay ningún problema, porque la clave de la vida consiste en saber a dónde esta el amor y no a dónde están los cuerpos, aunque eso de los cuerpos resulta importante, por que el cuerpo de Antonio me resulta más que interesante y si querés te lo describo.

*No es necesario, ni deseable, ni oportuno, porque lo que yo te digo, o intento decirte, es mas bien en beneficio tuyo que mío, porque yo quiero evitarte a vos una especie de infierno moral, porque, ¿qué clase de persona sos y que clase de persona es aquella que le hace a su marido semejante propuesta? y ¿qué clase de marido es aquel que acepta tamaño trato?, y además hay que saber qué dice Antonio, Felicia, y esto solo por curiosidad, porque mi decisión ya está tomada; con dolor pero sin odio, sin amargura pero con frustración, en verdad me siento como una mariposa que ha perdido sus alas o como un albatros que de repente no sabe volar y pierde su nido, imaginate.

*Con Antonio no hay problema porque él no sabe ni se imagina que vos existís y así es mejor porque como a él no lo quiero y solamente lo necesito no le abro mi corazón, porque además no es eso lo que a él le interesa de mí; en cambio a vos yo te quiero y te necesito y por eso te despliego las alas turbias de la verdad para que vos decidas, aunque nunca aceptaré que prescindas de mí, porque yo nunca renunciaré a vos.

*No hay ninguna posibilidad y en esta situación no hay nada que sea posible porque yo no voy a traicionar a tu Antonio ni a vos, ni a mí mismo, a partir de esto vos no vales mucho para mí y, entiendo que yo no valgo mucho para vos y, Antonio…, Felicia, ese siempre valdrá menos que yo, y yo no voy a contribuir a ese menosprecio tuyo por esta persona. Es mejor que aprendas a quererlo y a olvidarte de mí, porque yo aprenderé a olvidarte y a sacarte de mi memoria aunque ya nunca pueda sacarte de mi vida, pero haré todo para sacarte de mi corazón eso si es posible, y también necesario.

*Es que  a Antonio no lo quiero, entendelo bien, solo lo necesito. ¿Qué no sabes que es necesidad, has oído hablar de la dopamina y de la feromona?
*Yo no sé lo que es eso, lo único que sé, es que nadie te va aceptar, por lo menos hasta donde yo sé, que duermas con uno y platiques con otro y le digas a este, con el que platicas, que lo querés; porque el amor, así como yo entiendo es un palpitar o un aleteo que se siente en el estómago y hace que el otro y la otra sean una necesidad, aunque uno no lo entienda, porque si vos no me necesitas a mí, pues no hay nada que hacer y entonces dedícate totalmente, en cuerpo y también en alma, a perseguir la huella de Antonio.

*No acepto eso, porque yo si te necesito a vos, vos sos para mí como el aire que respiro o la humedad del rocío o la danza de las hojas al caer y quizás ¿podremos ser amigos?
*Ni amigos ni enemigos.

  Versión para Imprimir


Opiniones

26/09:13 | Israel  Oscar Doñas

26/09:11 | Perspectivas del sector energético, contexto del nuevo gobierno  Ing. Omar Salinas

26/08:18 | Reforma fiscal, una necesidad impostergable  Licda. Norma Guevara de Ramirios



publicidad