Oscar Doñas
La otra noche escuché por Radio Clásica el programa En voz alta, que dirige Álvaro Darío Lara, en el que entrevistaba a Israel Bojórquez. En nuestro medio digamoslo así, son tres entidades fuera de serie: Radio Clásica, Álvaro Darío Lara e Israel Bojórquez. Punto.
Conocí a Israel allá por 1975 en el Departamento de Música del Centro Nacional de Artes (CENAR).
Entonces ya era un jovencito muy inquieto que comenzaba a hacer sus investigaciones in situ, sobre nuestro folclore, que ahora él llama tradiciones populares, después de muchísimas investigaciones y de obtener la licenciatura en Educación para enriquecer su ya abundante curriculum vitae.
La primera lección que nos imparte Israel a todos los cuscatlecos es que jamás se ha instalado, inculcándonos siempre el amor a nuestra cultura, ante todo y sobre todo. Y hablando de “instalarse”, hace unos días, este servidor escribió un artículo sobre Educación Artística, aquí en Co Latino.
Mi convicción era que muy pronto habría una reacción inmediata de parte de los involucrados oficialmente en el problema, que por cierto, son muchos. Pero la respuesta ha sido contundente: “No se oye, padre”. Bueno, sigo esperando esa “reacción inmediata”. Es muy fácil instalarse en las nubes.
Cuando la Editorial y Librería Clásicos Roxsil editó los libros titulados Educación Musical, adjuntó a cada libro un cassette complementario. La mayoría de los temas referidos a nuestro folclore son grabaciones hechas en presentaciones del primer grupo Maquilli que organizó Israel. Los temas se han utilizado para la enseñanza-aprendizaje, por supuesto, con la autorización de Israel.
Y eso se hacía saber a los maestros y maestras que asistían a los cursillos cuando Clásicos Roxsil anduvo por todo el país explicando y proponiendo los libros, con el auspicio de la UNESCO. Por cierto esos libros de Educación Musical estudian desde el primer grado de primaria, cuatro áreas: Música Etnográfica o Indígena; Música folklórica; Música popular y Música académica. Las cuatro áreas estudian El Salvador, Centro América, América, Europa y el mundo.
Por tanto, por su incansable trabajo de investigación y docencia durante más de treinta años, Israel Bojórquez se ha hecho acreedor, cum laude, del Premio Nacional de Cultura Salvadoreña. Y en cuanto a Radio Clásica y Álvaro Darío Lara, ojalá nos sigan regalando entrevistas como la aquí comentamos, porque, repito, son entidades fuera de serie. Punto.



