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El Salvador, Domingo 12 de Febrero de 2012
Última actualización : 5/11:57 h.

Lunes, 26 de Octubre de 2009 / 11:40 h

Un mal presentimiento

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NARRADOR: En un pueblo muy pequeño, vivía una señora mayor que tenía un hijo.

MADRE: A desayunar, muchacho… Vamos, vamos, apúrate…

HIJO: Sí, mamá… ¿Mamá?

MADRE: Dime, hijo.

HIJO: Mamá, ¿te pasa algo? ¿Por qué tienes esa cara de
preocupación?

MADRE: No sé, muchacho… No sé, pero he amanecido con un presentimiento…

HIJO: ¿Un presentimiento de qué, mamá?

MADRE: Un presentimiento de… de que algo muy grave sucederá en este pueblo.

NARRADOR: El hijo se fue a la cantina del pueblo, a jugar billar. Y cuando estaba a punto de hacer una carambola sencillísima, otro jugador se le acercó…

JUGADOR: Te apuesto diez pesos a que no consigues hacerla.

VARIOS: RISAS

NARRADOR: En la cantina, todos se rieron. También el hijo de la señora, porque era una carambola muy fácil…

NARRADOR: Pero falló y tuvo que pagar sus diez pesos.

HOMBRE: ¿Qué pasó, amigo? ¿Cómo perdiste una oportunidad así?

HIJO: No sé… es que me preocupa una cosa que dijo mi madre esta mañana…

MUJER: ¿Y qué dijo tu madre?

HIJO: Que algo grave sucederá en este pueblo.

NARRADOR: El ganador de la apuesta salió de la cantina y regresó feliz a su casa.

ESPOSA: ¿Cómo estás, amor?

JUGADOR: De lo más bien, mujer. Le gané estos diez pesos a un tonto en el billar.

ESPOSA: ¿Y por qué tonto?

JUGADOR: No pudo hacer una carambola facilita… Dijo que estaba preocupado porque su madre anunció que algo muy grave sucederá en este pueblo.

ESPOSA: No te burles de los presentimientos de los viejos porque… porque a veces se cumplen.

NARRADOR: Y cuando la mujer fue a la carnicería…

ESPOSA: Deme un kilo de carne, por favor.

CARNICERO: Con gusto, casera.

ESPOSA: Espere, espere… mejor dos kilos… (MEDIA VOZ) Andan diciendo que algo grave pasará y lo mejor es estar preparado.

NARRADOR: Luego, entró otra vecina a comprar un kilo de carne…

CARNICERO: (MEDIA VOZ) Mejor lleve dos, vecina, porque… andan diciendo que algo muy grave pasará en el pueblo y la gente se está preparando y comprando cosas.

VECINA: ¡Ay, Virgen María!… Yo tengo varios hijos, así que mejor déme cuatro kilos...

NARRADOR: Ese día se acabó rápido la carne. Tan rápido, que el carnicero tuvo que matar otra vaca y la vendió entera.

EFECTO VIENTO

NARRADOR: Eran las dos de la tarde y todos estaban esperando que pasara algo. Los campesinos dejaron los azadones, las mujeres abrazaron a sus hijos pequeños. De pronto, alguien dijo:

UNO: Vecinos, ¿se han dado cuenta del calor que está haciendo?

MUJER: Bueno, en este pueblo siempre ha hecho calor…

UNO: Sí, pero no tanto como hoy… No sé, no sé…

NARRADOR: En la plaza desierta del pueblo apareció un pájaro y se posó sobre un banco de madera

UNO: Hay un pájaro en la plaza.

VARIOS (ANGUSTIA): ¿Dónde, dónde?

MUJER: Pero, vecinos, siempre ha habido pájaros que vienen a la plaza…

UNO (MISTERIO): Sí… pero nunca a esta hora. Es mal agüero.

NARRADOR: Y así fue creciendo el miedo de los habitantes de aquel desdichado pueblo. Hasta que Julián, el carnicero, rompió el silencio.

CARNICERO: Yo no sé ustedes, pero yo me voy de aquí. Cierro la carnicería y me largo antes de que ocurra lo que va a ocurrir.

NARRADOR: Julián agarró sus herramientas, sus hijos, sus animales, los metió en una carreta y atravesó la calle central. Todo el pueblo lo miraba horrorizado.

UNO: Si Julián se va, yo también.

MUJER: Y yo.

VARIOS: ¡Este pueblo está maldito, vámonos!

NARRADOR: Y sucedió que los vecinos comenzaron a desmantelar el pueblo. Cargaron sus cosas, sus ropas, y se pusieron en camino sin saber a dónde.

EFECTO VIENTO

NARRADOR: Uno de los últimos en abandonar el pueblo, miró hacia atrás:

VECINO: Que la desgracia no caiga sobre lo que queda de nuestra casa.

EFECTO FUEGO

NARRADOR: Y diciendo esto, prendió fuego a su hogar de tantos años. Otros siguieron su ejemplo y en pocos minutos el pueblo ardía en llamas… (FUEGO ALTO)… Fue entonces que la señora, la madre de aquel hijo, se volteó hacia él con cara de espanto…

SEÑORA: ¿Viste, muchacho?... Algo muy grave iba a suceder en este
pueblo. Estaba escrito.

LOCUTORA: No, nada estaba escrito. Lo escribieron los vecinos y vecinas de aquel pueblo sumando miedos y rumores.

BIBLIOGRAFÍA
En Internet atribuyen este cuento a Gabriel García Márquez. En realidad es el argumento de un cortometraje de la escuela de cine de San Antonio de los Baños, Cuba, dirigida por el escritor colombiano.

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