Tegucigalpa/Pl
El presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, ratificó hoy que continuará la lucha por devolver la democracia a la nación pese al fracaso del diálogo por la intransigencia de los golpistas.
Necesito dejarle al país sentado un principio: que en Honduras no se aceptan golpes de Estado, que los militares retomen el control del país ni el regreso de los escuadrones de la muerte, dijo.
En declaraciones al canal 36 de la televisión, Cholusat Sur, el estadista censuró la forma en que el régimen manejó en las conversaciones un asunto tan serio como la restitución de la democracia en Honduras.
En ese sentido, rechazó la última propuesta presentada este viernes por los representantes del presidente de facto, Roberto Micheletti, para que ambos abrieran paso a una tercera persona para gobernar la nación.
Subrayó que tanto él como Micheletti carecen de competencia para nombrar al presidente del país. Al presidente lo elige el pueblo, precisó.
Estamos defendiendo un principio: el derecho del pueblo a elegir a sus gobernantes, no podemos negociar ese principio. Estoy luchando para que el pueblo sea respetado, agregó.
Rememoró que esa propuesta se sale del marco del llamado Acuerdo de San José, presentado por el mediador en el conflicto, el presidente de Costa Rica, Oscar Arias.
Por eso el diálogo concluyó, porque ellos se niegan a la restitución del sistema democrático, roto por el golpe del 28 de junio pasado, dijo.
Las conversaciones fueron dadas por agotadas esta madrugada por los delegados de Zelaya, tras acusar al gobierno de facto de falta de voluntad política para encontrar una solución a la crisis.
No obstante, los representantes de Micheletti anunciaron su nueva contrapropuesta, la sexta sobre el tema de la restitución de Zelaya, y esta noche acusaron a sus contrapartes de intransigentes en rueda de prensa.
OEA insiste en diálogo
Las conversaciones para lograr una salida negociada a la crisis política de Honduras fueron declaradas fracasadas por las dos partes, aunque un alto funcionario de la Organización de Estados Americanos (OEA) dijo que todavía hay espacio para buscar una solución.
John Bihel, representante de la OEA en las negociaciones, afirmó que retornará a Washington, pero "volveremos pronto", indicando que las mismas sólo se tomaron un "descanso, una pausa".
Bihel dijo que no daba las negociaciones por fracasadas, recordándole a las partes que una encuesta hecha por la OEA determinaba que por mayoría los hondureños pedían negociaciones exitosas para la salida a la crisis política.
El alto funcionario de la OEA dijo que Honduras no tiene "otra alternativa" que la negociación entre las partes y que por ello consideran que lo acontecido hoy no es más que "una suspensión" pero que el diálogo se retomará los próximos días.
Bihel, que es asesor político del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, pidió "flexibilidad" y prometio que "volveremos pronto" a Honduras, cuando las partes entiendan que deben continuar negociando, ya que "se necesita una palabra para destrabar" lo que acontece.
Sorprendentemente el funcionario de la OEA reveló que en la encuesta hecha -no dijo cuándo ni qué firma encuestadora lo hizo-, los hondureños favorecen la "tercería" como la solución a la crisis política, lo que pone más presión a Zelaya.



