TeleSUR
El voraz incendio que se desató este viernes en una refinería petrolera de Puerto Rico, podría causar uno de los desastres medioambientales más grandes de toda la isla, de acuerdo con lo alertado por las autoridades, quienes declararon inmediatamente el estado de emergencia.
Doce de un total de cuarenta tanques que conforman la refinería Caribbean Petroleum Corporation (CAPECO), se mantienen ardiendo y durarán al menos un par de días más hasta que todo el combustible que contenían haya sido quemado.
Se presume que una serie de explosiones de origen desconocido fueron la causa del incidente, del cual no se han reportado personas fallecidas.
El gobernador de la isla, Luis Fortuño, declaró el estado de emergencia en el área metropolitana de la capital puertorriqueña donde ya el cuerpo de bomberos fue movilizado para controlar el accidente y garantizó el suministro de combustible a la isla para una semana pese a las explosiones.
Durante una rueda de prensa, Fortuño pidió a los puertorriqueños que traten de vivir un día normal de trabajo, aunque las clases escolares fueron suspendidas y varias vías de acceso han sido cerradas.
"Imposible en este momento tener una causa (del accidente). Nuestra función es contenerlo y garantizar la seguridad de la gente", aseguró Fortuño.
Pedro Nieves, presidente de la Junta de Calidad Ambiental, confirmó que el incendio puede causar un gran desastre en la atmósfera que representaría el más grande visto en 20 años desde que encalló la embarcación Morris Berkam en la bahía de San Juan, que produjo un gran derrame de combustible.
Las llamas aún no han sido sofocadas por completo, en tanto lo bomberos continúan trabajando en el lugar para evitar que el fuego se extienda hacia otros depósitos de combustible, pues se han registrado nuevas explosiones de menor grado en la refinería.
El superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha, descartó que algún avión haya provocado el accidente, pues la rutas de las aeronaves que aterrizan en el aeropuerto Luis Muñoz Marín en Carolina, barrio adyacente a San Juan, está próximo a la instalación petrolera.
"No recuerdo un fuego de esta magnitud en una refinería", agregó Figueroa Sancha, quién aseguró que tardarán algunos días en sofocar las llamas debido a la magnitud del incendio.
La refinería, ubicada en la localidad de Cataño, registró sus primeras explosiones después de la medianoche, generando enormes llamas que se aprecian a distancia desde las localidades de Guaynabo, Bayamón y San Juan.



