TeleSUR
El fallo judicial que posibilita, parcialmente, la reelección presidencial en Nicaragua representa un golpe para los sectores que buscan destruir la democracia, según consideró el presidente de ese país centroamericano, Daniel Ortega, que aspirará nuevamente a la primera magistratura en los comicios generales previstos para 2011.
Con motivo del 30º aniversario de la fundación del ministerio de Gobernación de Nicaragua, Ortega ofreció un discurso en el que destacó que la decisión de la Corte Suprema de Justicia en favor de la reelección presidencial continua facilita la restitución de un principio democrático en esa nación.
"Lo que hemos logrado con esta resolución es restablecer un principio fundamental de la democracia y dar un golpe a la dictadura de los que han querido destruir la democracia", dijo Ortega.
Estas declaraciones del jefe de Estado nicaragüense se produjeron el día jueves, luego de que la sala constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) aceptara un recurso de amparo presentado por Ortega y declarara inaplicable el artículo 147 de la Constitución, que impide la reelección presidencial continua o por más de dos mandatos.
Ortega alertó sobre los pronunciamientos de algunos opositores de acudir a las acciones armadas para tratar de dar marcha atrás a la decisión del alto Tribunal de Justicia.
Este jueves, el legislador liberal y ex candidato a vicealcalde de Managua Enrique Quiñonez dijo a medios de prensa que podían pasar de huevazos a balazos, en referencia a una agresión que sufrió el magistrado de la CSJ presidente de la Sala Constitucional de la CSJ, Francisco Rosales, uno de los firmantes del fallo.
En ese sentido, Ortega señaló que en el país "hay agitación y calentamiento" tras la decisión de la Corte," pero afirmó que no conviene una escalada de violencia, como la que promueve "un sector opositor que anda llamando a la guerra".
Recordó que la Constitución aprobada en 1987 establecía el derecho a elegir, "pero la oposición en 1995, como quería implantar una dictadura, eliminó el derecho de reelección del dignatario y los alcaldes".
Ante la negativa de los sectores de oposición respecto a la decisión de la sala constitucional de la Corte, Ortega señaló que el pueblo, en su momento, cuando le toque elegir alcaldes, diputados y presidente, con su voto es el que decidirá "premiar o castigar, lo que es un derecho soberano de los nicaragüenses".



