Beatriz Menjívar
Redacción Diario Co Latino
La redención de la selecta en casa no llegó. Cayó otra vez ante Honduras uno a cero. Pero la afición supo confiar en la azul al llenar totalmente el “Cusca”.
Jóvenes, adultos, niños, hombres y mujeres llegaron respaldando con su camiseta a la selecta, con la confianza plena de que el triunfo en casa podría ser una posibilidad.
Sin embargo, el partido de trámite contra los catrachos trajo 90 minutos de sufrimiento, no sólo para los once, sino para los aficionados, que al grito de “¡sí, se puede!” sufrían cada jugada.
“Selecta, estamos con vos”, “Gracias por esta nueva etapa del fútbol” y “Gracias De Los Cobos” eran algunas de las pancartas que dieron colorido al estadio. “Aunque ya ni clasificamos, yo quiero ver jugar a la selecta”, afirmó Andrés Rivera, quien con orgullo llegó al estadio en compañía de su familia.
Pero también hubo invasión catracha en las zonas de sol preferente, sol general y tribuna sur, que con un solo gol en el segundo tiempo lloraron su clasificación al Mundial de Sudáfrica.
“¡Estamos en el Mundial… estamos en el Mundial!”, y lo festejaba Pavón, su patria y hasta uno disfrazado de gorila que saltaba hasta la locura en la zona preferencial sur.
Pero, aunque la fiel afición se quedó con ganas de ver triunfar a la selecta, sí se mostró agradecida al despedir a los seleccionados entre gritos de histeria y remolinos de abrazos, que no llegaron a su destino por la barrera de la UMO.
Y para el “Míster”, también llovieron agradecimientos, “estamos en otra etapa (del fútbol), ¡que siga!”, gritaba un grupo de seleccionados, mientras veían alejarse al bus que llevaba a la selecta cuscatleca.



