Lionel Messi y Juan Verón protagonistas en el esquema argentino. Foto: Diario Co Latino/Agencias
Marcelo R. Androetto
Buenos Aires/Montevideo/Santiago/dpa
Argentina se desahogó y se metió en Sudáfrica 2010, después de mucho penar; Uruguay aceptó su destino de repechaje y Ecuador se despidió como era previsible: la eliminatoria mundialista en Sudamérica se cerró ayer con una jornada tacaña en fútbol y emociones.
Acorde con su derrotero de los últimos meses, la Argentina de Diego Maradona sufrió hasta poco antes del silbato final en Montevideo: un gol de Mario Bolatti, a los 84 minutos, dio el ansiado cuarto puesto a la «albiceleste» y condenó definitivamente a Uruguay al repechaje con el cuarto de la Concacaf, Costa Rica.
El «tercero en discordia», Ecuador, quedó fuera de combate al caer en Santiago, ante un Chile de fiesta por 1-0, mientras que Venezuela, que necesitaba de varios milagros simultáneos para meterse en la repesca, igualó sin goles con Brasil en Campo Grande y se despidió con dignidad.
La irregular Colombia superó 2-0 en Asunción a un Paraguay ya clasificado que se perdió la chance de ganar la eliminatoria regional. Al inicio de la tarde, en duelo de colistas, Perú superó a Bolivia 1-0 en Lima.
La definición se precipitó en Sudamérica sin demasiadas sorpresas y con pobre bagaje futbolístico. Argentina llegó a la última fecha con una luz de ventaja y un par de resultados a favor, gracias a sus 25 puntos por sobre los 24 de Uruguay y los 23 de Ecuador, y los resultados de ayer a la postre no cambiaron las posiciones.
Para la «Batalla del Río de la Plata», Maradona plantó un esquema que priorizó neutralizar al rival y le dio resultado, porque el conjunto de Oscar Tabarez sólo amenazó con llevarse por delante a su vecino en el primer cuarto de hoy.
Con la inteligencia de Juan Verón en la media cancha, Argentina manejó los tiempos y los hilos del encuentro, y pese a que no había llegado prácticamente nunca al arco local, facturó con una pelota que quedó boyando y Bolatti empujó a la red.
Ingresado unos minutos antes, fue el primer contacto con el balón del impensado héroe y sirvió para que la «albiceleste», y en particular su criticado seleccionador, hicieran catarsis. Con mucha más angustia que la que manda su rica historia, Argentina se metía una vez más en un Mundial.
Uruguay, que venía de un heroico triunfo en la altura de Quito, ayer defraudó a los miles de hinchas que la apoyaron en el estadio Centenario, pero ni jugadores ni entrenador se tomaron la cosa a la tremenda: saben que tal como sucedió en las dos últimas eliminatorias -ganó una y perdió otra ante Australia-, el repechaje le brindará en noviembre una nueva oportunidad.
En tanto, Ecuador resignó su sueño de una tercera participación mundialista consecutiva al caer 1-0 de visita ante Chile, país que aprovechó la victoria para celebrar ante su hinchada la clasificación obtenida en la fecha previa en Medellín y un impensado segundo lugar en la contienda sudamericana.
El triunfo lo firmó el delantero Humberto Suazo a los 51 minutos, alzándose como el goleador de las eliminatorias con diez tantos, ante un Ecuador sin ideas, fútbol, ni garra.
En Campo Grande, Venezuela se despidió este miércoles con brillo al arrancar de visita un empate sin tantos contra el poderoso Brasil, que terminó en lo más alto, gracias a la posterior derrota de Paraguay.
En el último partido de su mejor campaña en eliminatorias -cosechó 22 puntos, la «vinotinto» resistió con valentía a la fuerte presión ofensiva de los brasileños, que dominaron claramente el segundo tiempo. Pero el cero no se rompió.
En el partido que bajó el telón a la eliminatoria, Colombia sorprendió a Paraguay con un triunfo por 2-0 en Asunción.
La visita se llevó la victoria con goles del volante Adrián Ramos, a los 61’, y del atacante Hugo Rodallega, a los 80’.
El equipo «guaraní», con un buen nivel en la eliminatoria y clasificado con anticipación, quedó tercero, mientras que Colombia verá el Mundial por televisión por tercera vez consecutiva.
Así, tras un maratón de 90 partidos, Brasil, Paraguay, Chile y Argentina componen la representación sudamericana que en junio próximo cruzará el Atlántico en busca de la gloria en el primer Mundial africano de la historia. Uruguay todavía tendrá que transpirar (y ganar) para sumarse a la embajada subcontinental.



