El párroco Emilio Rivas quiere remover escombros del templo histórico en Cinquera. Foto Diario Co Latino
Humberto Aguilar
Redacción Diario Co Latino
La pequeña población de Cinquera, ubicada en el departamento de Cabañas, amaneció con la literal invasión de al menos 70 personas cargadas de herramientas de trabajo. Llegaron transportadas en un camión y varios vehículos pequeños, provenientes de los municipios aledaños de Tejutepeque e Ilobasco.
El objetivo, según expresaron, era el derruir y remover los restos del histórico templo, que es sobreviviente al conflicto bélico de nuestro país, y que está decorado con los rostros de Monseñor Romero y otros mártires de las luchas del pueblo salvadoreño. Los invasores manifestaron que fueron reclutados y convidados por el Párroco local, el sacerdote Emilio Rivas; quien nunca les explicó la naturaleza de las obras a realizar.
Inmediatamente, la población de Cinquera se movilizó, se dio la voz de alerta a los medios escritos y radiales, la gente se apersonó al lugar, sonaron las campanas-bombas y se armó una muy fuerte discusión entre el sacerdote y la población local. Gracias a la intervención oportuna de las autoridades locales, la PNC, el Gobernador Político Departamental, quien providencialmente estaba en este municipio, y las llamadas a diferentes medios, se truncó este cuestionable acto.
El sacerdote mostraba un documento, que a su juicio, avalaba las acciones, un Dictamen Técnico que amparaba la remoción de las paredes, pero la población exigió más explicación, quiere dialogar y comprender el porqué de estos atropellos y provocaciones a la voluntad de los vecinos.
Al cierre de esta nota, la Iglesia se encontraba tomada por los pobladores, quienes exigen la destitución del sacerdote Emilio Rivas y un amplio diálogo con las autoridades competentes en el tema de Conservación y Gestión del Patrimonio Cultural Nacional.
“Cinquera posee diferentes restos del conflicto bélico, y es un símbolo, un icono de esa etapa que los salvadoreños no deben olvidar, por eso urge una solución integral a este tema”, expresó Ana Marina Alvarenga, vocera de la población.



