El General de Brigada, David Munguía Payés, Ministro de la Defensa Nacional, condecora al II contingente de Cascos Azules. Foto Diario Co Latino/Ricardo Chicas Segura
Mirna Jiménez
Redacción Diario Co Latino
Tras resaltar el trabajo que realizaron los 52 Cascos Azules que viajaron en febrero de este año, al Líbano, el Ministro de la Defensa Nacional, David Munguía Payés, colocó una medalla a cada uno de ellos por el trabajo humanitario realizado en ese país.
Con la «Estrella por Servicios Distinguidos», a este segundo contingente que regresa se le mostró agradecimiento por haber formado parte de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL).
La participación de El Salvador en estas tareas se da como respuesta al llamado formulado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en su resolución: 245 y 246, emitidas en 1978, y posteriormente en la 1701 (2006) y prorrogada por la 1773 (2007); la participación de la ONU está vigente desde 1978 y en la actualidad es apoyada por treinta y un países.
«Nuestra Fuerza Armada es una institución muy versátil, capaz de adaptarse fácilmente para cumplir una diversidad de tareas en apoyo a los planes de gobierno, sus medios de transporte terrestre naval y áreas le dan una movilidad tal que le permite acceder con prontitud en condiciones de emergencia como la que estamos viviendo con la inseguridad», sostuvo el general Munguía Payés.
La Fuerza Armada tiene presencia, en Sahara Occidental, Siberia, Sudán, Costa de Marfil, entre otros. «Este día es muy importante para nosotros, en cuanto el Presidente de la República y Comandante General me ha delegado para presidir una ceremonia», señaló.
La misión no hubiera sido posible sin el apoyo decidido del Reino de España, a quien Payés les agradeció, así como al ejército español por el respaldo recibido.
La actividad inició con el ingreso de las altas autoridades, prosiguió con una invocación espiritual, la revista de las tropas realizada por el Ministro de Defensa y el ingreso del Pabellón Nacional, e Himno Nacional. Además, se realizó un minuto de silencio por todos aquellos que se adelantaron a la muerte, y se firmó el libro de oro y actas.
Los soldados salvadoreños tienen presencia en el Líbano desde 1978, y según la Fuerza Armada, han trabajado en diferentes tareas, entre ellas ejecución de labores de vigilancia de alto al fuego, apoyo a las Fuerzas Armadas Libanesas (FAL).



