Naciones Unidas/Pl
Cuba reiteró hoy que el bloqueo de Estados
Unidos contra la isla se mantiene intacto y constituye "un acto de
agresión unilateral al que se le debe poner fin de manera unilateral".
Al hablar ante el plenario de la Asamblea General de la ONU, el
canciller cubano, Bruno Rodríguez, dijo que el gobierno norteamericano
permanece sin atender el reclamo abrumador de la comunidad
internacional para que se ponga fin al cerco contra Cuba.
El Ministro sostuvo que las recientes medidas anunciadas por la actual
administración estadounidense constituyen un paso positivo, pero
extremadamente limitado e insuficiente.
Explicó que algunas de
esas disposiciones no se pueden aplicar porque perduran sin
modificación otras restricciones que lo impiden.
También
denunció "la práctica inmoral, extendida en los últimos días, de robar
fondos cubanos congelados en bancos norteamericanos y otros bienes, al
amparo de órdenes de jueces venales que violan sus propias leyes".
El canciller cubano sostuvo que el presidente de Estados Unidos, Barack
Obama, pese a la existencia de leyes como la Helms-Burton, conserva
amplias facultades ejecutivas, como las licencias, mediante las cuales
podría modificar la aplicación del bloqueo.
Si existiera una
verdadera voluntad de cambio, el gobierno norteamericano podría
autorizar la exportación de bienes y servicios cubanos a Estados Unidos
y de ese país hacia Cuba, aseveró.
Otro ejemplo mencionado se
refiere a que la isla pueda adquirir en cualquier parte del mundo un
producto que contenga más de un 10 por ciento de componentes o
tecnología estadounidense, con independencia de la marca u origen.
Además, agregó, el departamento del Tesoro podría abstenerse de
perseguir, congelar y confiscar las transferencias de terceros países
en dólares estadounidenses y otras monedas dirigidas a entidades y
nacionales cubanos.
Entre otras posibilidades citadas por
Rodríguez también está la de permitir que los ciudadanos
estadounidenses, mediante licencias, viajen a Cuba, "único país del
mundo que se les prohíbe visitar".
El canciller rememoró la disposición de Cuba a la normalización de las relaciones con Estados Unidos.
Recordó que el pasado 1 de agosto el presidente cubano, Raúl Castro,
reiteró esa postura para sostener un diálogo respetuoso, entre iguales,
sin sombra para nuestra independencia, soberanía y autodeterminación.
Dijo que su gobierno ha propuesto al norteamericano varios temas a
abordar en un eventual proceso de diálogo para mejorar las relaciones,
entre los cuales destacó el levantamiento del bloqueo económico,
comercial y financiero.
Otros puntos son la exclusión de Cuba
de la espuria lista de países terroristas y la abrogación de la ley de
ajuste cubano y de la política de pies secos-pies mojados.
También enumeró la compensación por daños económicos y humanos, la
devolución del territorio ocupado por la base naval de Guantánamo, el
fin de las agresiones radiales y televisivas desde Estados Unidos
contra Cuba y el cese del financiamiento a la subversión interna.
Asimismo, calificó de esencial el tema de la liberación de cinco
luchadores antiterroristas cubanos presos en cárceles norteamericanas
desde hace 11 años.
Al respecto, afirmó que el presidente Obama
tiene las prerrogativas constitucionales para ponerlos en libertad,
como acto de justicia y de compromiso de su gobierno contra el
terrorismo.
Otros asuntos propuestos para un eventual diálogo
son la cooperación en el enfrentamiento al narcotráfico, al terrorismo
y al tráfico de personas, la protección del medio ambiente y las
acciones ante los desastres naturales.
El canciller comentó
sobre los mensajes de cambio, diálogo y cooperación lanzados por la
nueva administración estadounidense, pero opinó que "desgraciadamente,
el tiempo transcurre y el discurso no parece sustentarse en hecho
concretos".
Lo más grave y peligroso de esta nueva situación
-acotó- es la incertidumbre sobre la capacidad real de las actuales
autoridades en Washington para superar las corrientes políticas e
ideológicas que bajo el mandatario anterior amenazaron al mundo.
Rodríguez subrayó que Cuba tiene condiciones para encarar sus propios
problemas y encontrarles solución y lo hace desde una sociedad justa y
equitativa, que descansa sobre sus propios esfuerzos y que ha podido
avanzar y encaminar su desarrollo en las condiciones más adversas.
Sufren espejismos quienes tratan de poner fin a la Revolución y doblegar la voluntad del pueblo cubano, puntualizó.



