Tegucigalpa/dpa
El gobierno de facto de Honduras dijo hoy
que los embajadores de México, España, Argentina y Venezuela no serán
recibidos en Tegucigalpa a menos que sus gobiernos realicen
negociaciones para el "restablecimiento" de relaciones diplomáticas,
las cuales fueron suspendidas por los países mencionados.
La Unión Europea y varios gobiernos latinoamericanos habían
suspendido los vínculos con Honduras como medida de castigo por el
derrocamiento de Manuel Zelaya de la presidencia y se niegan a
reconocer al gobernante de facto, Roberto Micheletti.
Los países rompieron relaciones o decidieron mantener las mismas a
nivel de embajadas concurrentes, por lo que deberán negociar un nuevo
estatus para los vínculos diplomáticos con Honduras, según la
Cancillería de Tegucigalpa.
La nota de prensa del gobierno dijo que la normalización de
relaciones "estará condicionada a medidas de reciprocidad inmediata".
Los países latinoamericanos han desconocido los diplomáticos que
responden a Micheletti y solo dejan operando a los que reafirman
voluntad a Zelaya.
En un comunicado, la Cancillería hondureña dijo que el retorno de
embajadores que fueron retirados significa un "reconocimiento expreso
al Gobierno del Presidente Constitucional Roberto Micheletti".
Asimismo, a los diplomáticos de los países que suspendieron
relaciones con Honduras se les pide que entreguen placas de autos, así
como formularios para introducir mercaderían exentas de impuestos.
La canciller del derrocado gobierno de Honduras, Patricia Rodas,
había llamdo el martes pasado a la comunidad internacional para que
envíe de vuelta a Tegucigalpa a sus embajadores, tras el regreso de
Zelaya.
Según explicó en rueda de prensa en Nueva York, Rodas hizo el
llamamiento a que "todo embajador que abandonó el país, estando ya
nuestro presidente, regrese a sus misiones" a través de la Organización
de Estados Americanos (OEA) y las Naciones Unidas.



