Pc-surv e suma a la gran celebración del “grano de oro”, como parte intrínseca de la vida
Latinoamericanos de Vancouver celebramos el “Día del Maíz”, el pasado domingo 6 de septiembre, se cumplieron seis años que los latinos nos reunimos el día seis para celebrar con júbilo un día sagrado, haciendo exhibición de muchos bocadillos elaborados con el maíz.
Los artistas se dan cita para cantarle lindas composiciones al grano de América, que nos ha soportado por muchos años, específicamente a la clase trabajadora, y no digo pobres, porque además de ser los productores son los que viven de este y otros granos, por ende a los pobres podemos llamarles ricos en Centroamérica y al maíz se le llama granos básicos, y aquí en los países del norte es parte básica de nuestra identidad cultural, pese a que en Canadá ya se cultiva maíz, con la única diferencia que es maíz amarillo, y se le llama “Corn”.
Representantes de Pc-surv también se sumaron a difundir la información relacionada con el maíz, en la celebración, que fue organizada por las Comunidades Eclesiales de Base, bajo la dirección de Napoleón Ortíz, un salvadoreño que ha estado siempre inmerso en el que hacer comunitario.
El maíz es un motivo sin contrincante, sin sustituto, nada se puede comparar con los frutos elaborados con el maíz.
Y como ya decíamos que en los Estado Unido se estima que la cosecha anual de maíz es el bastión más grande en generar plusvalía por causas esenciales, ya que genera fuentes de trabajo mal pagadas, sin mucha tecnología y produce el alimento diario de miles de millones de personas y animales, fuera y dentro del país.
Para orgullo de los latinoamericanos, somos los que domesticamos el grano, logrando que una planta silvestre se convierta en la alimentación básica de los primitivos y de sus descendientes, hasta hoy conservamos ese grano alimenticio como el “amo y señor” de los latinos inmersos en cualquier disciplina.
Es nuestro deber hacer trascender el legado ancestral que nos dejaron como elemento de cohesión hacia las futuras generaciones.
Así orgullosamente nos respondieron las lindan mujeres centroamericanas y de México, las jóvenes: Azucena Castillo e Ivón Maravilla, al ser preguntadas nos dicen: estamos cocinado pollo en mole para servirlo con sus deliciosas tortillas de maíz.
Las señoras de El Salvador nos dicen: hemos hecho atole de elote, tamalitos y chilate con nuégados de masa de maíz, tostadas y chilaquiles.
Así fuimos descubriendo eso tan rico como las arepas de Colombia, los chuchitos de Guatemala, los tacos de México, las pupusas, el atole chuco y otros derivados del maíz. A los hombres y mujeres hijos del maíz ,con todo su valor que les otorga esa visión, como Rosita Bran y Napoleón Ortíz nos dicen: Por eso estamos aquí, celebrando el día del Dios del Maíz, ya que nuestros antepasados le llamaron sabiamente Dios, a todo lo que les dio vida.
Lucy Ortíz



