Archivo     |   Búsqueda

DiarioCoLatino.com
El Salvador, Viernes 25 de Mayo de 2012
Última actualización : 4/09:29 h.

Martes, 01 de Septiembre de 2009 / 09:06 h

El Salvador: un país democrático, pero sin equidad de género en la política (Primera entrega)

  Versión para Imprimir

La presencia de las mujeres en la Asamblea Legislativa se hace notar en las plenarias, a pesar de los pocos escaños que ocupan. Foto Diario Co Latino/Roberto Márquez.

La presencia de las mujeres en la Asamblea Legislativa se hace notar en las plenarias, a pesar de los pocos escaños que ocupan. Foto Diario Co Latino/Roberto Márquez.



Redacción Diario Co Latino
Soraya Canales

Según el último censo de 2007, El Salvador está habitado por un 52.7% de mujeres, quienes conforman el 54% del electorado, sin embargo, eso no se ve reflejado en la participación política de éstas, que no alcanza un 20% en los altos niveles de decisión.

Las mujeres tienen los mismos méritos y capacidades para ejercer cualquier función en la sociedad, y cada día las salvadoreñas trabajan por involucrarse en las áreas que influyen en el desarrollo del país así como abrirse camino en la política.

Esta lucha inició desde el momento en que Prudencia Ayala emprendió su esfuerzo por lograr el cumplimiento de los derechos políticos femeninos y al voto, hasta lograr la aprobación de esta iniciativa en 1939, con trabajo de otras organizaciones en pro de la mujer, que se sumaron a esta causa.

Según estadísticas de “Women In National Parliaments”, la participación política de la mujer, hasta 2008 en el país era del 17%, pero sólo se avanzó un 1% desde 1997 hasta esa fecha.

Hay que recordar que este país no tiene una ley que exija un porcentaje específico de participación femenina y son las mujeres con iniciativa propia las que se abren paso en esta área, pero aún con los esfuerzos que están haciendo no alcanzan a participar activa y protagónicamente en la toma de decisiones.

“Seguimos teniendo debate y lucha contra el protagonismo, el machismo y toda aquella forma que sólo ve el mundo a través de los ojos del hombre e invisibiliza totalmente la participación, el rol de la mujer y los derechos de ella”, apunta Celina Monterrosa, quien forma parte de un movimiento nacional por la participación de la mujer en la política y quien fue candidata a la Alcaldía de San Salvador por el partido Frente Democrático Revolucionario (FDR).

La ex Vicepresidenta de El Salvador, Ana Vilma Albanez de Escobar, fue la primera mujer en obtener este cargo político con el partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y afirma que las mujeres son capaces de participar en la agenda cotidiana nacional, ya que están ávidas de tener más voz y tienen el derecho de integrarse a las filas de los partidos políticos y los sectores públicos.

El libro de la organización feminista Las Dignas, “Proceso Electoral 2006: Una Mirada Feminista a la Participación Política de las Mujeres” dice que el problema en el país radica en la existencia de un “monopolio por parte de los partidos políticos y no es, sino con ellos, la única forma de una postulación”.

Las mujeres que trabajan activamente en la política coinciden en que el trabajo debería iniciar en las filas partidarias y desde allí, establecer las prácticas de igualdad en los escaños para la elección.
Sin embargo, no todos los partidos políticos tienen una cuota establecida de participación femenina y tampoco existe una ley nacional que indique un porcentaje obligatorio de candidaturas internas o puestos públicos para las mujeres, a pesar de la insistencia de diversas organizaciones femeninas en el país.

El partido mayoritario de derecha, y que estuvo por 20 años en el poder, ARENA, no tiene establecida una cuota de participación, sin embargo, Ana Vilma Albanez de Escobar, quien también recientemente aceptó el cargo de la dirección general del sector femenino de ese partido, considera que esta es una iniciativa que debe fortalecerse.

“Yo creo que no se ha estimulado lo suficiente la participación de la mujer. Yo tuve el honor de ser la Vicepresidenta de la República, pero con todo y eso creo que no ha habido espacio para que las mujeres puedan participar”, agregó la también economista.

La administración de un nuevo gobierno de izquierda, por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), oficializada el pasado 1 de junio de 2009, dio pie a grandes expectativas de participación femenina en los altos cargos públicos.

Esta perspectiva se fue alimentado porque en la Asamblea Legislativa tiene el mayor número de diputadas comparado con otros partidos, y éstas como muchas otras líderesas políticas participan de forma protagónica en la vida política nacional.

Mujeres como Norma Guevara, sub jefa de fracción del FMLN, muestran su liderazgo entre los parlamentarios. Foto Diario Co Latino/Roberto Márquez

Mujeres como Norma Guevara, sub jefa de fracción del FMLN, muestran su liderazgo entre los parlamentarios. Foto Diario Co Latino/Roberto Márquez



Sin embargo, cuando el Presidente Mauricio Funes dio a conocer su gabinete y ministerios las críticas no se hicieron esperar, ya que la participación de la mujer, que anteriormente era muy poca, se había reducido.

La Asociación de Mujeres por la Dignidad y la Vida, “Las Dignas” exigió en su momento explicaciones en un comunicado titulado:”¿Dónde están las mujeres en el nuevo gabinete de gobierno?”, en el cual hacen un recuento de los nombramientos del nuevo gobierno, además de expresar su preocupación por el retroceso en la participación de las mujeres en la política.

“El gabinete de gobierno está conformado por 13 Ministerios, de los cuales, únicamente 2 mujeres son titulares, una menos que en la administración anterior, y de la misma manera ocurre en los viceministerios, lo que equivale al 15% de representatividad de las mujeres en las instancias ministeriales”, asegura el comunicado.

Para esta organización, es preocupante que en el caso de las Autónomas, de un total de 21 instancias, sólo una mujer fuera nombrada como titular, resultando así únicamente un 5% de participación femenina en esta área del nuevo gobierno.

Esta misma crítica hizo la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) en su revista “EL Salvador en la mira”, al realizar un recuento de los puestos asumidos por mujeres y aseguran que sólo 8 de 61 puestos del gabinete son liderados por mujeres, lo cual representa el 13% del total.

Es importante traer a cuenta que el Programa de gobierno 2009-2012 del FMLN establecía “una visión, una gestión y una composición gubernamental que dirija sus pasos hacia una sociedad, un desarrollo y soluciones duraderas con equidad de género”. Es atendiendo a esta propuesta política que los críticos han reclamado mayor espacio de las féminas en la política.

A pesar de estas críticas al nuevo gobierno, no se puede dejar en el pasado la lucha constante en las anteriores administraciones, que tampoco lograron una equidad de género en la política.

El gobierno anterior del Presidente Elías Antonio Saca fue característico, pues por primera vez una mujer, Ana Vilma Albanez de Escobar, le acompañó en el Ejecutivo como Vicepresidenta. No obstante, para las elecciones de 2009 no hubo candidaturas femeninas para este Órgano del Estado.

Durante el gobierno de Saca, de los 14 ministerios existentes en ese momento sólo fueron habilitados 3 ministerios para mujeres, y de 18 viceministerios sólo 6 tuvieron a mujeres como titulares.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE), que consta de 10 magistrados, 5 suplentes y 5 miembros oficiales, estaba formado por hombres en un 90% y una mujer como suplente.

En la Corte Suprema de Justicia la situación era similar, pues sólo 5 mujeres ejercían la función de magistradas y 10 eran hombres.

Fuera del Ejecutivo, las mujeres están avanzando aunque sea a paso lento. Luego de las últimas elecciones de 2009, fueron elegidas 29 alcaldesas, de un total de 262 municipios, lo que significa que 233 Alcaldías están en manos de hombres.

A esto hay que agregarle que en más de 25 municipios no existe la presencia de ninguna mujer como alcaldesa, síndica, ni como regidora y esto evidencia un vacío grande, ya que no hay representación femenina en dichas instancias locales.

A pesar de ello, los gobiernos locales están avanzando en comparación con 2006, ya que en aquel momento, en uno de cada diez concejos municipales del país las mujeres no estaban representadas. En ese entonces, eran 22 las mujeres que gobernaban los municipios, lo que significa que en el periodo actual existen 7 puestos más administrados por féminas.

Las alcaldías son también organismos políticos democráticos y más cercanos a la comunidad, según la percepción de la población, pero hacen falta más espacios de igualdad en todas las áreas de estos gobiernos locales.

Esta misma tendencia al progreso se puede observar en el Órgano Legislativo, ya que en el periodo 2006-2009 sólo 14 mujeres eran diputadas de un total de 84 puestos y en el periodo actual 2009-2012, hay dos mujeres más haciendo la suma de 16.

A pesar de los mínimos espacios de participación en el Órgano Legislativo, es destacable que se registre en la historia a dos mujeres como Presidentas de dicha Asamblea, siendo ellas la minoría en el pleno: María Julia Castillo, quien dirigió la plenaria durante el periodo de 1983-1986 y Gloria Salguero Gross en el periodo 1994-1997.

Pero esta oportunidad se ha dado sólo en dos ocasiones de los 111 periodos legislativos, desde la fundación del país como una república (1822-2009).

En donde hay que avanzar es en el Órgano Judicial y el Ejecutivo, que hasta la fecha, siempre han sido presididos solamente por hombres.

¿Existen instrumentos
de vigilancia?
Estos resultados pueden ser decepcionantes sabiendo que El Salvador cuenta con una serie de instrumentos y entidades que protegen a la mujer. Un ejemplo de esto es el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (ISDEMU), cuya creación está basada en el acuerdo de la IV Conferencia sobre la mujer celebrada en Beijing, China, 1995.

ISDEMU fue creado un año después, en 1996 por decreto legislativo No 644. Este instituto tiene por objetivo “diseñar, dirigir, ejecutar, asesorar y velar por el cumplimiento de la Política Nacional de la Mujer, promoviendo en tal sentido el desarrollo integral de la mujer salvadoreña”. Y esta entidad es también la encargada de promover la equidad de género.

En dicha Política Nacional, la institución establece la participación de las mujeres en el área política, en el eje de promoción y protección ciudadana, y nombra como entidades responsables de esta ejecución al Instituto Salvadoreño de Desarrollo Municipal (ISDEM), la Corporación de Municipalidades de la República de El Salvador (COMURES), el Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL), El Tribunal Supremo Electoral (TSE), El Registro de Personas Naturales (RNPN), Los Concejos Municipales y los partidos políticos.

Con esto, se puede observar que son muchas las entidades que, si sumaran sus esfuerzos, lograrían una participación integral como se lo propone el ISDEMU y, si éste asumiera mayor liderazgo. Pero los esfuerzos no parecen verse reflejados en los cargos obtenidos por las féminas, ya que está comprobado que se vive en un país con un alto índice de desigualdad.

Muchos consideran necesario continuar la discusión para que este Instituto ejerza mayor representatividad, según los analistas es preciso convertirlo en un Ministerio. Habrá que esperar las decisiones que tome el nuevo gobierno en este aspecto, ya que en 13 años de existencia no hubo una promoción como tal.

A estas entidades, hay que sumarle una serie de organizaciones femeninas que surgieron, mayoritariamente, luego del conflicto armado, que finalizó en 1992 con la firma de los Acuerdos de Paz. Cada una ha aportado al proceso de avance en la equidad de género a través de la sensibilización en el Estado, la presentación de propuestas de trabajo y leyes para lograrlo, así como un amplio esfuerzo por empoderar a las mujeres y formarlas para que asuman puestos de decisión a escala local y nacional.

Además de organizaciones femeninas, existen diversas asociaciones, algunas encabezadas por lideresas políticas, que también hacen eco en el Estado salvadoreño para mantener en las agendas el tema de género y hacer ver el aporte de la mujer a la sociedad.

Así como estas instituciones, que tienen como finalidad contribuir al desarrollo de la equidad masculina y femenina, El Salvador cuenta con instrumentos jurídicos que aseguran la igualdad. Por ejemplo, el Artículo 3 de la Constitución de la República establece: “Todas las personas son iguales ante la ley. Para el goce de los derechos civiles no podrán establecerse restricciones que se basen en diferencias de nacionalidad, raza, sexo o religión”. De acuerdo a este artículo, el hecho de no promover y dar espacio a las mujeres en la política es una clara violación a la máxima ley nacional.

El país también cuenta con un Código de Familia desde 1994, el cual garantiza en su Artículo número 4 la igualdad de las mujeres en derechos y obligaciones ante el hombre en materia de familia.

Pero, El Salvador también ha suscrito diversos Convenios Internacionales, con organizaciones como la ONU y la OEA, que garantizan la igualdad de género y comprometen al país a ampliar su visión y trabajo en este aspecto.

Ahora, se espera que el Estado también otorgue mayor apertura desde el Código Electoral para incrementar la participación política del sector femenino y que dicho acceso esté regulado en esta ley. La propuesta establece que se le otorgue a la mujer un 40% de participación.

Según el Cuaderno de Desarrollo Humano, de 2004, la desigualdad de género es un obstáculo para lograr las Metas del Milenio y alcanzar un verdadero desarrollo humano y recomienda mantener este tema en las agendas de país. Así mismo, indica que el avance en la equidad debe ser en todas las áreas si se quiere lograr tal progreso.

  Versión para Imprimir


Reportajes



publicidad