Raúl marcó el el cuarto gol para los merengues y demostró porqué sigue siendo titular. Foto Diario Co Latino/Archivo
Por Alberto Bravo (dpa)
Madrid/dpa
El Real Madrid vivió hoy una noche de fiesta y se llevó la trigesimoprimera edición Trofeo Santiago Bernabéu al golear por 4-0 al Rosenborg noruego, aunque con un Cristiano Ronaldo todavía apagado.
Más de 70.000 espectadores llenaron el coliseo blanco con la idea de aplaudir el nuevo proyecto "galáctico" del Real Madrid. Todo transcurrió según lo previsto y el equipo lució su enorme pegada. Si acaso, se echó de menos a Cristiano Ronaldo, quien parece atravesar un periodo de ansiedad.
La noche tuvo prolegómenos festivos. La atleta Marta Domínguez, flamante campeona del mundo de 3.000 obstáculos en el Mundial de Berlín, realizó el saque de honor. Luego, el club presentó a cuatro fichajes (Ezequiel Garay, Esteban Granero, Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa), un acto pendiente por la premura con la que se realizaron las contrataciones.
Y todavía quedó tiempo para otro acto, el más emotivo, cuando el lateral Míchel Salgado se despidió desde el centro del campo de la que fue su hinchada en la última década. El jugador lloró y la afición le aclamó.
Finalmente comenzó el encuentro, que no fue tal, dada la superioridad del Real Madrid sobre un Rosenborg que asumió desde el principio su papel de invitado a la fiesta. Fue como ese payaso del circo que se lleva todas las bofetadas.
El delantero francés Karim Benzema abrió la cuenta a los 12 minutos, tras completar un pase de Marcelo con un potente disparo de zurda. Y a los 27 minutos, su compatriota Lass Diarrá aumentó la cuenta con un sensacional disparo desde la central.
Este Real Madrid no necesita jugar bien para golear y la prueba fue el tercer tanto, que surgió de la gran calidad de Benzema. En la segunda mitad llegaron los cambios y el espectáculo se trasladó a una grada tremendamente festiva y con ganas de hacer la ola.
Pero si hay un futbolista que no conoce la palabra relajación, ese es Raúl. Fue titular, como siempre en cada pretemporada, y respondió a la confianza a los 55 minutos, cuando Granero lanzó desde la esquina y el capitán blanco cabeceó a la red anticipándose a todos marcando así el caurto gol.
Los hinchas, muchos de ellos turistas, se marcharon del estadio con una sonrisa después de ver el último ensayo del equipo blanco antes de empezar la temporada oficial. Será el sábado, ante el Deportivo de La Coruña, en el primer encuentro de la Liga española. Entonces sí será un partido serio.



