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El Salvador, Sábado 26 de Mayo de 2012
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Lunes, 24 de Agosto de 2009 / 11:44 h

El libro del tesoro

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NARRADORA: Hace muchos años, en un reino pequeño, vivía una señora viuda con su hijo. Cuando creyó que estaba cerca el final de su vida, lo llamó y le dijo:

MADRE: Hijo, hemos vivido en dificultades porque somos pobres… pero te voy a hacer un regalo. Toma…

HIJO: Es un libro, madre…

MADRE: Un libro que me entregó un mago poderoso…

HIJO: ¿Y de qué trata, madre?

MADRE: En sus páginas están todas las instrucciones para encontrar un gran tesoro. Yo no tuve fuerzas ni tiempo para leerlo, pero ahora te lo doy. Léelo y llegarás a ser rico.

NARRADORA: El hijo, cuando superó la tristeza inmensa por la pérdida de su madre, abrió aquel libro grueso, antiguo y precioso, que comenzaba así:

VOZ: Para llegar al tesoro, debes leer página por página. Si saltas y lees el final, el libro desaparecerá por arte de magia y nunca hallarás el tesoro.

HIJO: Comencemos, entonces, por la primera página… “A veces, pensamos que la riqueza se puede comprar. Pensamos que la riqueza tiene peso y medida, que se puede contar como se cuentan las monedas…”

NARRADOR:A El joven empezó a leer con entusiasmo el libro, pero a las pocas páginas, el texto continuaba en lengua árabe.

HIJO: Estas letras extrañas… Ya sé, tengo un amigo que sabe árabe… Le diré que me traduzca… No, no, no… ¿Y si él descubre el tesoro primero que yo?... Mejor, aprendo árabe y leo las instrucciones del libro…

NARRADORA: El joven estudió árabe hasta que pudo leer sin problemas el texto…

HIJO: Ahora sí… Veamos qué dice: “¿En qué cofre se guarda la riqueza? ¿En qué joyero podrás encontrar la mayor de las fortunas? Sigue leyendo y te lo diré… “

NARRADORA: Pero al pasar la página, el muchacho advirtió con sorpresa que el libro continuaba en inglés.

HIJO: ¿Inglés? Yo sé algo, pero tendré que estudiar…

NARRADORA: Y después en francés… Y después en quechua… Y después en chino…

HIJO: Caramba… Este es el libro más difícil del mundo…

NARRADORA: Armado de paciencia, el joven estudió cada idioma. Y como todavía no acababa el libro que le había regalado su madre, aprovechó el conocimiento de varias lenguas y empezó a ser conocido como el mejor intérprete de su ciudad.

HIJO: Veamos qué más dice el libro. “Antes de alcanzar el tesoro, tienes que capacitarte para saber administrarlo. De lo contrario, dilapidarías tu fortuna.”

NARRADORA: Con decisión, el joven estudió economía y comercio para que no lo engañaran cuando tuviera el tesoro. Y su fama llegó hasta el Rey…

REY: ¿Dónde está ese muchacho que sabe tanto? Lo nombraré administrador general del reino. No he conocido a nadie tan preparado como él.

NARRADORA: Y así, el joven llegó a la última página del libro donde estaba escrito en todas las lenguas:

HIJO: El tesoro está dentro de ti. La riqueza más grande es el conocimiento.

BIBLIOGRAFÍA
http://desayunocontinental.blog.terra.com.ar/el_libro_del_tesoro

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