Tegucigalpa/Dpa
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) viajó este miércoles por primera vez al interior de Honduras, a fin de conocer la opinión de la sociedad hondureña en cuanto al cumplimiento de principios universales tras el golpe de Estado del 28 de junio.
Los integrantes de la CIDH se trasladaron a San Pedro Sula, la segunda ciudad en importancia del país, ubicada a 250 kilómetros al norte de Tegucigalpa, así como a Tocoa, en el caribeño departamento de Colón.
La misión de la CIDH se dividió en tres grupos, ya que otro se mantuvo en Tegucigalpa recibiendo las denuncias en cuanto a violaciones a los derechos humanos tras el golpe que derrocó al presidente Manuel Zelaya, arrestado y expulsado por fuerzas militares.
En San Pedro Sula, que ha sido escenario de protestas de parte de los seguidores de Zelaya, los integrantes de la comisión se reunieron con miembros de la sociedad civil y autoridades regionales de la Fiscalía General, mandos militares y policiales, así como los gobernantes locales.
Además de San Pedro Sula, se esperaba que se reunieran con representantes de ciudades cercanas como El Progreso, Puerto Cortés y Choloma, que se encuentran en el cinturon industrial conocido como la Zona Metropolitana del Valle de Sula.
Mientras en Tocoa, donde existe un movimiento social campesino y religioso organizado, la CIDH se reuniría con representantes de estos grupos.
Previamente en Tegucigalpa, el pleno de la comisión se reunió con la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía General, los ministros de Defensa y Seguridad, Adolfo Lionel Sevilla y Jorge Rodas, respectivamente, así como con las cúpulas militares y policiales.
También recibió a la esposa de Zelaya, Xiomara Castro de Zelaya, así como a los miembros del gabinete del depuesto presidente.
El jueves, la comisión se desplazará a la central ciudad de Comayagua, a unos 100 kilómetros de Tegucigalpa, para continuar verificando el cumplimiento o violación de los derechos humanos.



