Dr. Nelson García, presidente de la Asociación de Abogados de El Salvador.
Texto y fotografía
Néstor Martínez
Redacción Diario Co Latino
El atraso y violación a la Constitución de la República en la elección del Fiscal General de la República, motivó a que la Asociación de Abogados de El Salvador, proponga la creación del Consejo Nacional Fiscal, con el que, aseguran, se solventarían los problemas actuales para la elección del Fiscal, al tiempo que terminarían con la influencia de grupos de poder al interior de la misma. Pero esta propuesta pasa por la reforma a la Constitución. Para ampliar los detalles de esta novedosa propuesta, el Dr. Nelson García, presidente de dicha Asociación, nos explica el transfondo y efecto de la colegiación de la Fiscalía.
– ¿Cuál es el origen de la propuesta?
Este problema surge con que el idealismo de los Acuerdos de Paz, pensaron que el país debía tomar rumbos civilizados, olvidándose que el proceso de evolución social es más lento que la misma legislación, y por lo tanto la historia ha demostrado, desde 1992, que la elección del Fiscal General de la República es un choque de fuerzas y de intereses que han vuelto esto un problema que llega a los extremos de violar la Constitución de la República, con grave indiferencia de aquellos que debieran dar el ejemplo del cumplimiento de la Ley.
El extremo de esa situación ha llegado en esta época, en que debido al equilibrio de las fuerzas políticas, se ha vuelto imposible llegar a una solución, puesto que ambos bandos de los intereses, tanto políticos como sociales, económicos e incluso delincuenciales, ha hecho de esto un entrampamiento que ya lleva violando la Constitución durante el periodo de tres meses.
Esto solo es la rúbrica de lo mismo que ha sucedido en las cuatro elecciones pasadas del Fiscal General de la República, por lo tanto, la sensatez y la inteligencia nos obliga, como juristas, como abogados y, sobre todo, como ciudadanos a no permitir el mal ejemplo y la vergüenza que causan la imagen de una elección, que como tal solo el nombre tiene, puesto que se ha vuelto verdaderamente en una “tira y encoge”, más parecido a otro tipo de juegos que existen en el mundo infantil.
– ¿En qué consiste la propuesta para evitar ese negro historial?
A consecuencia de lo anterior, la Asociación de Abogados de El Salvador, ha integrado una comisión con el objeto que, habiendo analizado, ha sacado como conclusión que la solución del problema es colegiar la Fiscalía, integrándolo con cinco miembros, lo cual permitirá a cada uno de los sectores interesados en el impasse a proponer el candidato que vaya a equilibrar las funciones de la Fiscalía. Bajo este concepto, la Fiscalía tendrá un presidente muy similar a otros entes colegiados, como el Tribunal Supremo Electoral, como el Consejo Nacional de la Judicatura, lo cual, entonces, se manejará de la siguiente manera: el presidente será el representante del ente, pero no será ese hombre que tiene, hoy por hoy, el poder omnímodo de decidir a quien procesa y a quien no, dejando muchas veces sin procesar a gente que tiene evidencias y responsabilidades que tienen que ser dilucidadas en un tribunal de justicia.
– ¿No caeríamos en el mismo problema? Si con uno tiene problemas, ¿cómo haría para elegir a cinco?
¡No! Porque el problema de uno es que, justamente ese tiene que concentrar la simpatía de los cinco sectores políticos dominantes de la Asamblea Legislativa, dentro de los cuales no cuentan los señores diputados, dicho de paso, en cuanto que, está demostrado por la elección de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, en la que, cuando el poder fáctico político de las cúpulas, decide a quién va a nombrar, independientemente sea candidato o no, lo cual ha vuelto obsoleta, y yo diría que deleznable, las llamadas elecciones entre los abogados, no se diga la escogitación o selección del Consejo Nacional de la Judicatura, que ha quedado totalmente evidenciado que dicho Consejo es irrelevante e innecesario, que, incluso, atenta contra la misma existencia y validez del Consejo Nacional de la Judicatura, porque si ya ni para eso sirve, entonces ¿para qué otra cosa está ese Consejo? Es un elefante blanco. Para ejercer la dirección de la Escuela de Capacitación Judicial, basta y sobra un director.
Ha habido muchos despilfarros de los dineros del pueblo, y la colegiación de la Fiscalía, va a contribuir a que haya una mayor seguridad jurídica, pues no será el antojo de un individuo, muchas veces salido de la inexperiencia más grande, a administrar algo tan delicado como es la disponibilidad de la vida, de la libertad, de los bienes de las personas, de los ciudadanos.
Este proceso penal que se ha diseñado poco importa que sea culpable o inocente, los resultados van a ser un encarcelamiento previo de más de un año, que lleva como consecuencia, primero la destrucción de la familia, de la integridad y de la imagen de los procesados, porque no hay recato para indilgar responsabilidades anticipadas, no digamos de su patrimonio, ¿quién es el hombre que puede pasar cinco años sin trabajar y que no sea dañado en toda su estructura productiva? Estas son perversidades que existen en la Fiscalía. Al nombrar un Consejo Nacional Fiscal, primero habrá una valoración colegiada de los casos que ameritan o no persecución, le quitará ese detestable concepto del monopolio de la acción fiscal. Todo monopolio en sí mismo es deleznable, es rechazable, atenta contra principios universales de equidad y democracia. Monopolio es sinónimo de dictadura.
– ¿Pero éstos cinco no se van a obstaculizar en la aplicación de la justicia?
No creo porque, como será un Consejo que deberá ser escogido por sus valores técnicos, no por su afán de protagonismo político como hasta ahora ha sucedido, y por lo tanto, sabiendo escogitar gente que abunda, incluso, en las actuales elecciones hay colegas que ingenuamente, viendo únicamente su Curriculum Vite y su buena fe, se han ido a presentar como candidatos, y debo decirlo con mucho respeto, pero con mucha pena, que han llegado a jugar el papel de viruta del regalo que va envuelto dentro de la caja llamada electoral, por lo tanto esa burla también se va a acabar. La colegiación es un concepto integral al respeto de la justicia tan pisoteado en estos momentos.
– ¿Serviría la colegiación para pensar en la justicia social y no en la justicia de grupos de poder?
No solo eso, en impunidades, en arbitrariedades. A través del nuevo paso que se le ha dado al manejo de la seguridad pública, el gremio de abogados, de los que puedo dar fe, ven con gran optimismo que se hayan cerrado las puertas al escándalo público, un escándalo público que solo compete cuando se trata de los pobres descamisados, de los que se les rompían las puertas a medianoche simplemente para crear un espectáculo y una imagen de que se estaba persiguiendo al delito, cuando de encuentro se estaban llevando inocencias como las de los hijos, de las mujeres y las de los ancianos que presenciaban los vejámenes y, yo diría, la desvergüenza de ver semidesnudas a sus hijas y a sus hijos, para que, meses después, eso terminara en nada, pero para mientras manteniendo esa cortina de humo, que ha mantenido engañados a quienes creen que en este país verdaderamente se ha combatido la delincuencia.
– Esto indudablemente presupone la reforma a la Constitución de la República, y acaban de ingresar los nuevos diputados, es decir, faltan tres años para introducir propuestas de reforma, ¿que harán en este período para que se consolide la idea de la colegiación de la Fiscalía?
Esta comisión que presido, ya elaboró, con la facilidad que esto significa desde el punto de vista jurídico, un proyecto de reforma al Artículo 191 de la Constitución, cambiando el concepto de que el Ministerio Público estará integrado por “un Fiscal”, por el que estará integrado por un “Consejo Nacional Fiscal”, que a su vez estará integrado por cinco miembros que deberán de llenar los requisito iguales que para ser magistrado de la Cámara de Segunda Instancia, y después, el cambio de al Ley Orgánica de la Fiscalía, es una cosa sumamente sencilla, teniendo como parámetros otros sistemas colegiados para regular qué cosas serán tomadas en consenso, una de ellas el diseño de la política fiscal. Este tema es tan simple y sencillo que esperamos que los señores diputados vean en él la solución pírrica a un problema que tiene al país en ascuas de su institucionalidad y de su legitimidad.
La propuesta prácticamente esta terminada, y por lo tanto, en la primera semana, después de vacaciones se estará presentando con el objeto de que algún diputado, o algunos diputados, le den la iniciativa de Ley, sea considerada, y que ya se vea como una solución alterna e inmediata a los problemas de la elección del Fiscal, y que no se repita este fenómeno que atenta contra los principios elementales de la Justicia y del Derecho.



