Archivo     |   Búsqueda

DiarioCoLatino.com
El Salvador, Domingo 12 de Febrero de 2012
Última actualización : 5/11:57 h.

Lunes, 03 de Agosto de 2009 / 13:20 h

Once hombres y una mujer

  Versión para Imprimir



NARRADOR: Había ocurrido un accidente en el helicóptero...

VOCES: Ay, ay… ¡agárrense!

NARRADOR: El piso de la nave se abrió y los once pasajeros se aferraban a una misma cuerda que colgaba de los patines del helicóptero…

VOCES: ¡Ay, Dios Santo!... ¡agárrense!

NARRADOR: Once pasajeros: diez hombres y una mujer.

VOCES: ¡Nos vamos a caer!

NARRADOR: La cuerda no era suficientemente gruesa como para soportar tanto peso, por lo que decidieron que una persona debía sacrificarse y soltarse. De otro modo, todos caerían.

VOCES: Uno de los once, pero… ¿quién?... No, yo no… Tú… No…

NARRADOR: No se ponían de acuerdo para elegir quién sería la persona que se soltaría para aligerar el peso.

MUJER: Un momento, déjenme hablar.

NARRADOR: La mujer, con voz firme, anunció:

MUJER: Yo me ofrezco voluntariamente… a soltarme de la cuerda.

VOCES: Oh…

MUJER: Después de todo, yo estoy acostumbrada a poner mis intereses en segundo plano, ya que:
Como madre, siempre he dado prioridad a mis hijos.
Como esposa, siempre antepongo los gustos de mi marido a los míos.
Como hija, siempre estuve doblegada ante mi padre.
Como profesional, he permitido que mis jefes se queden con el crédito por mis logros.
Y como mujer…

NARRADOR: Alzó la mirada hacia el infinito y se puso una mano sobre el corazón…

MUJER: ¡Como mujer, mi misión en la vida es sacrificarme por los demás sin esperar nada a cambio!

EFECTO APLAUSOS

NARRADOR: Eufóricos de emoción, los hombres rompieron en aplausos.

VOCES: Ohhh…

MUJER: Moraleja: Las mujeres somos nobles, pero no idiotas.

  Versión para Imprimir


Contraportada



publicidad