Justo en la víspera de la celebración del Día del Periodista –el próximo 31 de julio– tres reporteros de Radio Victoria reciben amenazas de muerte. La causa de esta violación a la Libertad de Expresión y al Derecho a la Información es el odio de personas que intentan silenciar a dicha radio comunitaria.
Estos seres intolerantes –movidos por intereses oscuros– no quieren que se informe sobre los impactos de la minería metálica, actos de fraude electoral, la desaparición y asesinato del activista ambiental Gustavo Marcelo Rivera, entre otros hechos relevantes.
Vladimir Abarca, José Beltrán y Ludwin Iraheta son corresponsales en Ilobasco, San Isidro y Guacotecti, tres de los municipios más conflictivos de Cabañas, departamento con bajos niveles de desarrollo humano, en riesgo por los proyectos mineros y dominado por los partidos políticos conservadores.
Radio Victoria es miembra de la Asociación de Radios Participativas de El Salvador (ARPAS) y de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER). Sus reporteros informan sobre las necesidades, demandas y aspiraciones de las comunidades.
Desde sus inicios destaca principalmente por su postura crítica del entorno social y la apertura de espacios a las organizaciones ciudadanas que defienden el medioambiente, luchan por la democracia, exigen el cumplimiento irrestricto de los derechos humanos y construyen ciudadanía responsable.
“Si seguís hablando en esa radio guerrillera te va a pasar lo mismo que a Marcelo Rivera”, es la advertencia enviada a través de cartas anónimas, recados con terceras personas y mensajes a los teléfonos celulares de los jóvenes periodistas de Radio Victoria.
La denuncia ya es conocida por el país y la comunidad internacional. La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos –en una oportuna y firme declaración– pidió el lunes recién pasado investigar las amenazas e implementar urgentes medidas de protección a los reporteros y su grupo familiar.
La Mesa Nacional frente a la Minería Metálica insta a la Fiscalía General de la República, Policía Nacional Civil y Ministerio de Justicia y Seguridad acatar de inmediato la exhortación de la PDDH, e informar sobre el caso en las próximas 72 horas, como determinó el procurador Óscar Luna.
También reitera su demanda de investigar a profundidad la desaparición y asesinato del compañero Gustavo Marcelo Rivera, para identificar y condenar a sus autores intelectuales y materiales. La impunidad sería un mal mensaje y favorecería a quienes amenazan a los miembros de Radio Victoria.
Las amenazas a los reporteros de Radio Victoria deben indignar a todos los sectores nacionales, pues atenta contra la libre expresión y la democracia. Además, evidencia los nocivos intereses locales y transnacionales que se imponen en Cabañas.



