Wilfredo Mármol Amaya
Psicólogo
Los procesos participativos sólo pueden ser así considerados cuando el gobierno de turno es el simple articulador de una agenda establecida por la ciudadanía y de una deliberación popular sin restricciones, cuyas conclusiones políticas sean vinculantes, como muy bien lo expresa Carlos Sortino, Secretario General del Partido Socialista de La Plata.
La selección “de las cosas que hay hacer” en las comunidades a través de la consulta popular de todos los alcaldes y alcaldesas, deberían ser las primeras medidas a tomar por un gobierno que se autodefine “participativo”.
Los recientemente gobiernos elegidos y en pleno ejercicio desde el pasado 1 de mayo, podrían de esta manera tener la oportunidad de expulsar los fantasmas que los asemejan a sus antecesores.
Bueno es recordar que a la actual forma de conducirse los gobiernos locales es bajo la óptica de la tesis del “partido único” en el entendido que el Partido Político que gana las elecciones se queda con todo el pastel, sin posibilidades de ser vigilado por el resto de partidos contendientes, desde la mesa misma de las decisiones.
Esto puede ser una oportunidad para ser verdaderos administradores de las mayorías o seguir expresando los intereses de las minorías, económicamente poderosas; en todo caso, no hay participación pluralista en los gobiernos locales y esta concepción de conducción y administración municipal, está plenamente legalizada desde la normativa del Código Municipal, no existe pluralismo en la conducción de las municipalidades.
Pero, mientras las cosas así continúen, los alcaldes y alcaldesas tienen la oportunidad de hacer las cosas de diferente manera. El endiosamiento es un problema que más temprano que tarde traerá consecuencias. Hoy por hoy, el “gobierno participativo”, es solamente un slogan, es decir, una simple reproducción discursiva que en su momento permite la ganancia de electores. Nada más.
En este orden de ideas, es urgente que los gobiernos locales pongan en marcha- sin temor alguno- mecanismos de participación ciudadana, como ya lo indica Carlos Sortino, a través de dispositivos meramente consultivos y legitimadores de las políticas públicas, como expresión de los actores que sean capaces de movilizar sus intereses, que en muchos casos sólo aparecen las agendas de los intereses dominantes. Un aspecto que se sucede alrededor de San José Villanueva, municipio del Departamento de la Libertad.
Según sus pobladores, es de todo mundo conocido, que el alcalde anterior, al verse derrotado por el partido de izquierda, se reunió con las autoridades de municipios vecinos, ambos del partido ARENA, para modificar los límites geográficos del municipio, acordándose entregar porciones de terrenos a estos municipios vecinos, que por siempre han pertenecido a Villanueva. ¿Pero cuál es el propósito en el fondo de esta nueva delimitación geográfica?
Resulta que una familia poderosa, representativa del gran capital e involucrada en la inversión de residenciales, tienen intereses en esa porción que dejó de pertenecer a San José Villanueva y se proyecta, dicen los vecinos, la construcción de dos sendos proyectos para la práctica del Golf.
De suyo, un proyecto de esta envergadura pone en aprietos el futuro de los pobladores de San José Villanueva, pues resulta que los químicos que se utilizarán para mantener “los campos verdes de los escenarios deportivos del golf” se aprestan a contaminar, inmisericordemente, las fuentes acuíferas, como ríos, nacimientos, etc. en el municipio, de las cuales se benefician las comunidades.
Es evidente entonces, que las políticas públicas dictaminadas en este caso, no pasaron por la consulta de sus pobladores y para colmo de males la ciudadanía agacha la cabeza -al quedarse callados- otorgan a las medidas anunciadas.
¿Pero qué hace la nueva administración municipal?
El único cambio en estos meses -al menos visible- es el haber pintado de rojo la alcaldía. Craso error; es mejor pintar escuelas, parques, señalizar las calles y avenidas, mejorar el cementerio y la iluminación, reunir ciudadanos para escucharles, elaborar carpetas técnicas y gestionar hermanamientos; lo demás vendrá por añadidura por el reconocimiento popular. No hay que comenzar con la carreta adelante de los bueyes.
Si la calidad de vida individual y social está fuertemente condicionada por las políticas públicas, un gobierno local que no contemple la plena intervención de la población en su proceso de toma de decisión y control sólo puede calificarse de perverso o impolítico; el llamado es entonces, a fomentar una ciudadanía responsable y comprometida con su propio desarrollo; por esta razón, la participación de las personas y las fuerza vivas del municipio, escuelas, clubes juveniles, ADESCOS.
Para el caso de San José Villanueva, en especial la parroquia y su párroco gozan de la confianza y credibilidad plena de los vecinos y la participación es esencial; necesario es enfatizar la importancia de elaborar propuestas, es decir, demandar decisiones en ésta dirección, la participación real y evidente de la ciudadanía.
En fin, el ejercicio de la participación ciudadana, para incidir en el echar a andar políticas públicas que expresen los intereses ciudadanos, busca sembrar la semilla que a futuro logre un compromiso explícito de individuos y grupos con los asuntos públicos del San José Villanueva, o en su defecto cuestionar e impedir otros que sólo expresan los intereses de los económicamente poderosos, para ello se necesita dialogar, reunir, organizar, volver a las personas sujetos de su destino.
En una consulta ciudadana en el municipio, realizada en el mes de abril del corriente año, que se tuvo la oportunidad de elaborar con un grupo de estudiantes de psicología de ultimo año de carrera, de una prestigiosa universidad privada, a fin de elaborar un proyecto de intervención en salud mental, evidenció la urgencia de proyectos de agua, mejoramiento de accesos en los cantones, procesos educativos para el impulso de acciones pro sociales, proyectos de infraestructura, violencia intrafamiliar, el combate frontal de la cultura patriarcal y en especial la generación de empleo.
Hay suficientes necesidades y aspiraciones identificadas, a la espera de ser abordadas con audacia, compromiso incondicional con la población y por supuesto mucha inteligencia. El nuevo Concejo Municipal de San José Villanueva, sus fuerzas vivas y en especial sus habitantes tienen la palabra.



