Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
La Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (PIDHDD), demandó de gobierno de facto el respeto irrestrícto a los derechos humanos de la población hondureña, que sufre los embates del Golpe de Estado de hace un mes.
En la Escuela sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) que realizó la PIDHDD a nivel regional, mostraron su inquietud por la «situación de gravedad» al respeto del Estado de Derecho y la seguridad ciudadana.
Miguel Montenegro, de la PIDHDD, opinó que era urgente visualizar la situación de la población que se manifiesta en las calles, así como las acciones de represión por parte del ejército a la población, como en la década de los años ochenta en el país.
«Hay una parte de la población y grupos de organizaciones sociales en Honduras, que está siendo violentada en sus derechos inalienables como la libertad de expresión y disenso político; los han venido atacando con la policía nacional, el ejército y grupos a manera de escuadrones de la muerte, esta violencia no se debe permitir», señaló.
Por su parte, Carlos Alberto Guadamuz de Nicaragua, indicó que el gobierno golpista ha ejecutado detenciones arbitrarias a miembros de las organizaciones de la sociedad civil.
«Nos hemos dado cuenta, cómo han ido irrespentando a los periodistas, uno fue ejecutado frente a su medio de comunicación, eso no es una democracia, es una sociedad en crisis por un Golpe de Estado», señaló.
Mientras, Juan Gabriel Ixcamparij de la etnia Quiché, Guatemala, señaló la importancia de buscar mecanismos adecuados para que el Estado hondureño, como parte de la Corte Penal Internacional (CPI), evite actos de injusticia social. «Los grupos a favor del neoliberalismo en el continente (americano) buscan por todos los medios, quitar méritos a los gobiernos de izquierda con políticas más humanas y solidarias, esa es la falsedad del gobierno de facto de (Roberto) Michelleti», opinó.
Jorge Fredick, de Nicaragua, afirmó que los eventos políticos en Honduras ha provocado una situación irregular en Nicaragua en la costa que comparten con sus congéneres de la raza misquitia.
«Las prohibiciones de ese gobierno han provocado que los pueblos indígenas de la costa de Honduras y Nicaragua, no puedan realizar sus actividades de comercio, educación y cultura, al negar que nos comuniquemos, nos están afectando radicalmente», aseguró.
La PIDHDD sugirió facilitar la restitución del Presidente Manuel Zelaya, que fue elegido de manera democrática por el pueblo, y así evitar una tragedia social ejecutada por los cuerpos de seguridad y ejército del vecino país.



