Durante la presentación del programa «Casa para Todos», entre el gobierno y la empresa privada, estuvieron presentes, desde la izquierda: Marcos Fortín, Presidente de FONAVIPO; Edin Martínez, Viceministro de Vivienda; y Mario Rivera, Presidente de CASALCO. Foto Diario Co Latino/Rodrigo Sura
Luis Linares
Redacción Diario Co Latino
En el marco del Plan Global Anticrisis lanzado recientemente por el Presidente de la República, Mauricio Funes, representantes del sector privado de la construcción en el país y las autoridades de vivienda del ejecutivo unieron ayer sus voces para presentar formalmente “Casa para Todos”.
El plan que beneficiará en su primera fase a 9 mil 500 familias necesitadas, de vivienda y generará 100 mil empleos.
El presidente de la Cámara Salvadoreña de la Industria y la Construcción (CASALCO), Mario Ernesto Rivera, el Viceministro de Vivienda, Edin Martínez, el presidente del Fondo Social para la Vivienda (FSV), Tomas Chévez, el presidente del Fondo Nacional de Vivienda Popular (FONAVIPO), Marcos Fortín, y el presidente del Banco Multisectorial de Inversiones, Cesar Barahona, se hicieron presentes al evento con gran optimismo, ante las seguras expectativas que ha generado el plan, el cual pretende estimular a todos los sectores económicos del país.
“Me alegra y entusiasma que estemos aquí todos los sectores que nos corresponde dar una respuesta al desarrollo económico de la nación”, dijo el Viceministro de Vivienda, Edin Martínez, quien exhortó a los empresarios a no desconfiar de la voluntad política del nuevo gobierno.
Decenas de empresarios del sector construcción aglutinados en CASALCO se hicieron presentes y dieron su respaldo a la iniciativa del ejecutivo, ya que en la primera fase del proyecto el sector privado construirá 8 mil viviendas.
“He venido a informarme de este proyecto que por lo visto es algo en donde ganamos todos, en la campaña electoral se especuló mucho sobre ¿Con quién trabajaría Funes?; y hoy respondemos con certeza que será con todos nosotros”, afirmó Luis Gómez, un mediano empresario del rubro del cemento, quien además opinó que el proyecto es visionario e incluyente.
Los números sonríen para todos
Según Martínez, Viceministro de Vivienda, el plan que tiene como meta la construcción de 25 mil viviendas en los próximos 18 meses está absolutamente asegurado y descartó alguna posibilidad de un “estancamiento” por parte de las instituciones correspondientes.
El FSV a través de la gerencia técnica será el responsable de escoger a las constructoras que participarán en el plan, quienes una vez sean seleccionadas por la gerencia, optarán por el derecho de construcción que irá desde 50 a 100 viviendas por empresa. Luego acudirán a la banca comercial para solicitar los préstamos a largo y corto plazo.
El pago de los préstamos concedidos tendrán el respaldo económico del Fideicomiso del Fondo de Garantía otorgado por BMI que tendrá un monto de hasta 20 millones de dólares. Lo que permitirá que inicie un ciclo dinamizador de la economía en todos los sectores estratégicos que la conforman.
“Las micros y medianas empresas jugarán un papel importante en el proyecto”, afirmó Martínez, quien aseguró que se acabaron las posturas “preferencialistas” que antiguos gobiernos impulsaron para establecer monopolios comerciales. “Si en algún momento las pequeñas empresas se vieron en desventaja con las grandes, tengan con seguridad que eso cambiará”, agregó.
La primera fase del plan contempla la construcción de 9 mil 500 viviendas, de las cuales 2 mil serán financiadas directamente por FONAVIPO a través del subsidio otorgado el estado y el resto por las empresas constructoras a través de la banca privada.
Pese a la atraso tradicional que conlleva un trámite para adquirir vivienda y aún más para licitar la construcción, esperan iniciar el proyecto a la brevedad posible, superando las dificultades de la Ley de Adquisiciones y Contrataciones de la Administración Pública (Lacap).
Las primeras viviendas serán distribuidas en los lugares con mayores necesidades y demandas más pronunciadas según el mapa de pobreza otorgado por el Censo de Población y Vivienda y las Naciones Unidas a familias que reúnan los requisitos. Las viviendas oscilarán en un valor desde 5 mil hasta 28 mil 500 dólares. “Para todos habrá una vivienda”, afirmó el director del FSV, Tomás Chévez, quien explicó que las cuotas, préstamos e intereses, serán diferenciados según los ingresos salariales de los beneficiarios.
El fondo de garantía será el respaldo de la banca privada
Para garantizar a los banqueros el pago de los créditos y préstamos, con el apoyo de BMI, se creó un Fideicomiso de Fondo de Garantía, que contará con una cobertura de hasta 20 millones de dólares. Esto permitirá generar mayor confianza en los banqueros, quienes minimizarán sus riesgos a la hora de financiar a las empresas constructoras.
“El BMI pondrá la plata para la creación del fondo de garantía”, explicó Martínez, quien confía en que estos incentivos, que el ejecutivo con el apoyo del BMI han facilitado, vendrán a estimular el “apetito” de los banqueros.
Posiblemente, en el primer semestre de 2010, miles de familias estarán recibiendo las primeras llaves de las casas que ambiciona este gran proyecto. Es probable que cientos de niños puedan tener un futuro más digno en un techo confortable que los proteja de los desajustes de la vida y tal vez éste sea un nuevo modelo económico, en donde el sector privado y gubernamental se unan para un desarrollo económico integral. Por ahora los salvadoreños están a las expectativa y esperan el sonido de las palas y “piochas” que inicie este inédito esfuerzo.



