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El Salvador, Sábado 26 de Mayo de 2012
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Lunes, 20 de Julio de 2009 / 09:34 h

Honduras: ¿derecho a la insurrección?

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Leonel Flores*

La situación en Honduras se ha vuelto caótica, la pasividad con la que la comunidad internacional está viendo este problema lo profundiza aun más. Darle largas al asunto es hacerle el juego a los culpables de romper el orden democrático y constitucional en Honduras.

A esto le apuesta el gobierno de facto y una parte de parlamentarios Estadounidenses que están presionando por “estudiar más la situación en Honduras”. Esto daría el tiempo necesario para colocar en el nuevo gobierno las piezas que mejor les convenga. Las posiciones extremas han copado la opinión pública al respecto y de no ceder es una bomba de tiempo que puede estallar desde los sectores más vulnerables de la sociedad hondureña.

Pero… ¿tiene derecho el pueblo a la insurrección?
El Artículo 3 de la constitución de Honduras dice: “nadie  debe obediencia a un gobierno usurpador ni a quienes asuman funciones o empleos públicos por la fuerza de las armas o usando medios o procedimientos que quebranten o desconozcan lo que esta Constitución y las leyes establecen. Los actos verificados por tales autoridades son nulos. El pueblo tiene derecho a recurrir a la insurrección en defensa del orden constitucional”.

¿Es este el caso sucedido en Honduras? Todo apunta a que si, pero esto todavía no justifica una acción de tal magnitud –la insurrección popular-, pues en aras de restablecer el orden democrático podría esto llevar a dicho país Centroamericano a sufrir una guerra civil de la cual no se librarían por mucho tiempo y crearía estragos permanentes en la sociedad Hondureña con las consecuencias pertinentes al caso y extendidas a toda la región.

Nuevamente, la comunidad internacional debe de alzar la voz y no destruir el diálogo concertador. La diplomacia internacional debe exigir honestidad y transparencia de los mediadores, en especial de EE.UU. cuya posición debe ser clara y contundente y no dar lugar a dudas sobre una actitud de doble moral.

Muchos analistas políticos han visto con agrado el ofrecimiento de amnistía al presidente constitucional de Honduras Mel Zelaya, de parte del golpista Micheletti, esto, es como legitimar dicho gobierno de facto y aceptar que el Presidente Zelaya es culpable de todo lo que ha recibido.

Al contrario de esto, la vía más razonable sería la restitución de Zelaya para que culmine el periodo presidencial, sin intenciones de reelección ni de consultas populares y que sea el mismo pueblo quien elija a sus gobernantes en las elecciones próximas. Por supuesto, esto también incluye la creación de una comisión Ad-hoc que evalúe y deduzca responsabilidades legales en todo lo acontecido.

De agotarse todos los recursos posibles  por restaurar el orden democrático en Honduras para evitar un desastre político en la región, no le quedará más al pueblo Hondureño que luchar por su libertad y si escogen la vía insurreccional, esperamos que ésta sea pacífica, tomando en cuenta, que la palabra “insurrección” no debe ser tomada como baños de sangre y montañas de cadáveres, sino una insurrección moderna, sentada en otras bases, en la democracia y exigir lo que al pueblo le pertenece por la vía de la manifestación pacífica. La decisión de que se convierta en violencia está del lado de los golpistas.

Las siguientes son palabras de Graco Babeuf durante la revolución Francesa refiriéndose a la opresión popular que sufrían, estas palabras describen también la fragilidad de la situación en el hermano país Honduras:

 “Habéis conseguido liquidar todos los lugares de reunión y de consulta del pueblo; habéis impedido que se hable de vosotros libremente; habéis reprimido hasta la mínima manifestación de descontento en el momento y en presencia de la consumación de vuestras vilezas, cuando las cometéis; lo que no es raro, ya que no os sorprendo nunca haciendo otra cosa.

¿Pero pensáis que esto os aventaja en extremo? Impedís provisionalmente que el murmullo del pueblo crezca ante vuestras narices y vuestras barbas, y nada más. No habéis hecho más que concentrar la explosión, la mina está latente, y cuando la materia volcánica hierve por mucho tiempo en las entrañas silenciosas de la tierra, ¿qué hace? ¡Estalla!”.

*El Dr. Leonel Flores es médico investigador radicado en USA.

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