Comparación de precios de láminas en la misma ferretería, en el mismo año, que evidencian la irregularidad en la compra que hizo el MAG. Foto: Diario Co Latino/Juan Carlos Villafranco.
Daniel Trujillo
Graciela Castellón
Claudia Solórzano
Redacción Diario Co Latino
Al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) no le importó que el país esté en crisis económica, en lo absoluto. Tanto era el dinero que tenía para gastar que decidió dar casi 2 millones de dólares de más en la compra de láminas para “fortalecer” la infraestructura rural, productiva y de vivienda.
El total de láminas compradas por el MAG, entre el 5 y 10 de marzo de 2009, a una ferretería denominada “CONSTRUYON”, fue de 336 mil 130, a un costo total de casi cuatro millones de dólares. Este gasto obedece a un precio por lámina de $11.90, según facturas en poder de Diario Co Latino.
Sin embargo, esta cantidad pudo haberse reducido si la cartera estatal hubiese pagado el precio real de las láminas en la misma ferretería que, según cotización en manos de este periódico, es de $6.75 por unidad.
Entonces, el MAG, de haber realizado una compra eficiente, habría gastado dos millones 246 mil 188.70 de dólares y no, tres millones 964 mil 549.23 dólares.
El despilfarro de dinero inició un 5 de marzo de 2009, cuando la Dirección General de Ordenamiento Forestal Cuencas y Riego del Ministerio compró a CONSTRUYON 168 mil láminas galvanizadas acanaladas. En esa oportunidad se gastaron, según las facturas, un millón 981 mil 507.96 dólares.
Cinco días después, la misma Dirección compró otras 168 mil 130 láminas, con las mismas características en la misma ferretería, gastando un total de un millón 983 mil 41.27 dólares.
Ambas compras están estipuladas en el contrato MAG-No. 013/2009 y se utilizaron para dar cumplimiento a un convenio suscrito entre Agricultura y el Centro Nacional de Teconología Agropecuaria y Forestal (CENTA), el cual fue pactado a inicios de marzo.
Se supone que las láminas estaban destinadas para “el fortalecimiento de la infraestructura rural, productiva y de vivienda” y la entidad encargada de repartirlas era el CENTA.
Sin embargo, el titular del MAG, Manuel Sevilla, declaró que las compras de dichas láminas fueron para la construcción de silos, esto según los informes que le brindaron de la anterior administración.
“Yo pregunté sobre ese tema (la compra de láminas) que me consultó, pero lo que me dijeron es que se ocuparon para los silos, tengo que investigar más”, señaló Sevilla.
Este vespertino consultó sobre este caso al Director Ejecutivo del CENTA, Abraham López Deleón, y aseguró que este material fue entregado a inicios de marzo, finalizando en abril pasado.
$3,964,549.23
-Gasto total en compra de 336 mil 130 láminas, en base a $6.75 por unidad.
$2,246,188.70
-Diferencial
$1,718,360.53 (casi dos millones de dólares se despilfarraron).
Según el funcionario, las láminas se entregaban en las cabeceras de los catorce departamentos y el agricultor, a quien le fue proporcionado el material, tenía que firmar o dejar su huella como comprobante de recibido. La lista contiene el nombre del agricultor, así como su ubicación y su número de DUI.
Diario Co Latino pidió una copia de dicho documento, pero López Deleón dijo que no podía entregarlas, ya que la única entidad autorizada para hacerlo era el Ministerio.
Pese a la insistencia, el Director Ejecutivo del CENTA se negó rotundamente a dar la información.
“Nosotros sólo fuimos facilitadores de la distribución de esta lámina. Pídaselo (la copia de las listas al Ministerio de Agricultura), porque el programa no es nuestro, es del MAG. Ellos tienen la documentación y la palabra oficial”, aseguró el funcionario.
Este medio de comunicación se avocó de nuevo al MAG y en la Dirección General de Ordenamiento Forestal Cuencas y Riego informó que no tenían en sus manos la lista de agricultores beneficiados con las láminas, porque el CENTA las tiene en su poder.
“No tengo las listas”
Cerca de las diez de la mañana del miércoles uno de julio, el director interino de la Dirección General de Ordenamiento Forestal Cuencas y Riego, Mario Ernesto Lovo, estaba sentado en su oficina. No esperaba la visita de un periodista de este vespertino.
Sorprendido por la presencia, no tuvo más opción que atenderlo y despejar todas sus dudas.
La primera fue si él tenía en su poder la lista de los beneficiados de las láminas. Él respondió: “No tengo las listas”.
Lovo dijo que el CENTA era la entidad que las poseía, porque el convenio firmado entre ambas instituciones especifica que el Centro Nacional de Teconología tiene seis meses, a partir de la firma del documento, para entregarle todo la información que implicaba la repartición de las láminas, incluso, hasta la lista de los beneficiarios.
“Él (Deleón) no puede decir que yo tengo esa información, porque eso no es así”, desmintió Lovo.
Lo único que sí tiene este funcionario en su poder, es el convenio, pero se negó a proporcionarlo porque tiene que autorizarlo el Ministro de Agricultura.
Dirección de Cuencas y Riego fue la entidad que compró las láminas, pero Lovo no explicó qué criterios utilizaron para la adquisición de estas. Además, dijo que la única entidad que sabía la razón del porqué se escogió a CONSTRUYON para adquirir las láminas es la Unidad de Adquisiciones y Contrataciones Institucionales (UACI) del MAG. Lovo dijo que si Diario Co Latino quiere acceder a esa información como es la escogitación de CONSTRUYON, las listas de beneficiarios y el convenio, tenía que redactar una carta dirigida al titular del MAG para que autorizara el acceso a la información.
Por lo que, ni lentos ni perezosos, se envió ese mismo 1 de julio la solicitud para acceder a esos documentos.
En la carta dirigida al Ministro Sevilla se pide que se autorice al Director Ejecutivo del CENTA entregar una copia de los criterios en los que se amparó la licitación para la compra de las láminas, así como “los listados actualizados con la firma de los beneficiarios que han recibido las láminas”. Al cierre de esta edición, este periódico no obtuvo respuesta de la cartera estatal. No se sabe si el Ministro Sevilla leyó la carta, donde se le colocaron los números telefónicos donde contactarse con uno de los periodistas.
¿Qué es CONSTRUYON?
El paisaje que se contempla al transitar sobre la carretera Troncal del Norte es única. La madre naturaleza de El Salvador en su máxima expresión. Pero, cuando el vehículo se acerca al kilómetro 48 y medio los verdes valles se borran y el urbanismo toma vida.
El centro comercial “Don Yon” es el que se encarga de darle el toque de selva de cemento al municipio de Tejutla, Chalatenango. Exactamente en el kilómetro 48 y medio.
Precisamente, en ese lugar está ubicado CONSTRUYON y no en el kilómetro 53 y medio, como aparece en la factura de compra de láminas.
La algarabía estaba inmersa en el centro comercial. Los tejutlenses esperaban ansiosos celebrar el segundo año de vida del centro comercial. Al parecer, el suceso más importante en ese municipio.
En medio de la fiesta, periodistas de este rotativo buscaron la ferretería CONSTRUYON. Un vigilante señaló con su dedo índice el local más grande del “mall”. “Ese es, ve”, dijo.
Fue difícil ubicar a simple vista la ferretería, ya que no tiene un letrero que indique su existencia. De hecho, en ninguna parte del centro comercial aparece el nombre de CONSTRUYON.
Al entrar a la ferretería se pensaba que sería un local con poca mercadería que ofrecer. Pero en realidad, CONSTRUYON no tiene nada que envidiarle a las grandes ferreterías de San Salvador.
Se le pregunta a una de las cajeras sobre el precio de la misma lámina que el MAG les compró hace casi cuatro meses. Esas que costaron casi cuatro millones de dólares. La trabajadora responde con un automático “seis setenta y cinco de dólar”.
Esas palabras confirmaron el derroche del dinero público por parte del MAG.
La encargada de la caja registradora hace una operación en la computadora. Segundos después, de la impresora sale una página. Era una cotización que no correspondía a la ferretería CONSTRUYON, sino, a Comercios y Ferretería Don Yon.
En el recibo del MAG, la ferretería CONSTRUYON tiene un número telefónico, donde se les puede contactar.
Lo peculiar es que en la cotización de Comercios y Ferretería Don Yon aparece el mismo número.
¿Son o no la misma empresa CONSTRUYON y Comercios y Ferretería Don Yon? Según los lugareños sí.
“El dueño es Don Yon. Él es buena gente y ha dado trabajo a mucha gente con el centro comercial”, manifestó una mujer que tiene a su cargo un comedor, metros después del moderno centro de ventas.
El famoso “Don Yon” es Yony Roger Cisneros Meza y, según los lugareños, es una de las personas más influyentes de la zona.
La señora no reparó en las bondades de “Don Yon” que, en tan sólo unos años, se superó económicamente y se convirtió en un empresario.
“Antes él (Don Yon) cuidaba vacas. Se fue para Estados Unidos y regresó. Con el dinero que trajo comenzó a trabajar. Ahora, es dueño del centro comercial que está aquí abajo. Dicen que va a construir otro dentro de poco”, aseguró la mujer.
Este relato de cómo Don Yon pasó de la pobreza a la opulencia tiene su sustento en los inmuebles de los que es dueño. Uno es el centro comercial, otro es la ferretería y, lo que deja impactado a los ojos de cualquiera es su casa, por no llamarlo mansión.
Este hogar se ubica en el kilómetro 53 y medio de la carretera Troncal del Norte, donde se supone que debería de estar la ferretería CONSTRUYON, según la factura en poder de este periódico.
Sin embargo, a unos cuantos metros de la residencia se encuentra un lote donde está estacionada maquinaria pesada que tiene grabada a un costado el nombre CONSTRUYON, pero la ferretería, según una persona que estaba en ese lugar, se ubica en el centro comercial.
Diario Co Latino no identificó la empresa CONSTRUYON como tal, sino como Comercios y Ferretería Don Yon.
Hoy es 15 de julio y este vespertino tiene las mismas dudas que al inicio: ¿dónde están las láminas?, ¿dónde están las listas con los nombres de los beneficiaros a quienes se les entregaron?, ¿por qué Agricultura derrochó tanto dinero en esta compra?, ¿qué recibió a cambio CONSTRUYON por vender unas láminas a un precio más caro de lo estipulado?, ¿por qué el Ministerio compró las láminas en Chalatenango y no en la capital?



