Antes de las ocho de la mañana del domingo 28 de junio, TeleSUR, una cadena audiovisual multiestatal, impulsada por el Estado venezolano y apoyada por otros países de Latinoamérica, informaban de la captura y desaparecimiento del Presidente de Honduras, Manuel Zelaya.
A los minutos, TeleSUR confirmaba la realización de un golpe militar en la hermana república. Desde ese momento, y durante dos semanas, los televisores de este rotativo, y de las casas de los editores, estuvimos monitoreando, casi permanente a la única cadena multinacional que cubrió, y sigue cubriendo los incidentes durante y después del golpe.
Y fue gracias a TeleSUR, que miles de salvadoreños y salvadoreños nos enteramos de lo ocurrido al Presidente Zelaya, y nos indignamos cuando apresaron (secuestraron) a un equipo de la cadena que sin descanso metía los micrófonos y dirigían sus cámaras ante las multitudes que desde el 28 de junio comenzaron a sumarse para darle forma a la Resistencia contra el Golpe.
Gracias a TeleSUR, seguimos minuto tras minuto, hora tras hora, la aproximación del avión propiedad de Alba Petróleo, que transportaba al Presidente Zelaya y al Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Miguel d´Escoto, entre otros funcionarios, en su compromiso de ingresar a Honduras, luego de un mandato de la OEA y de otros organismos multilaterales, y sacar a los golpistas de la casa de gobierno.
Antes, gracias a TeleSUR, vimos caer, ante nuestros ojos, a las víctimas de los disparos criminales de los golpistas que se habían parapetado, en centenares, en el Aeropuerto Internacional de Tegucigalpa, capital de Honduras.
Gracias a TeleSUR, vimos huir en desbandada a miles de hondureños y hondureñas que corrían por doquier para salvarse de las balas asesinas.
Gracias a TeleSUR, vimos como otros se fueron reagrupando y retaron una vez más a la muerte, en la larga espera del avión que llevaba al Presidente, que finalmente no pudo aterrizar por los impedimentos en la pista, y por las amenazas de “interceptarlo”, derribarlo.
Y gracias a TeleSUR, seguimos viendo durante una semana más, a un valiente pueblo hondureño, siempre desafiante y decidido, hasta que, el domingo 12 de julio, los golpistas decidieron callar a TeleSUR, expulsándolos de territorio hondureño.
Lo que los golpistas catracho olvidaron es que TeleSUR, desde el 24 de julio de 2005, viene rompiendo “el cerco informativo” impuesto por el terrorismo mediático golpista de América Latina.
Gracias TeleSUR, por romper el “cerco informativo” de los golpistas hondureños.



