Entrevista Carlos Pacheco, integrante del Grupo Trova
Por Carlos Ernesto García*
– ¿Qué es la Trova de El Salvador y como nace?
El Grupo Trova es un sueño compartido entre amigos cuya idea surge en 2001 y se consolida a partir del 2002 con cuatro integrantes, Carlos Pacheco, Daniel Merlos, Edgar Rosa y Marcelo Romero. Por el grupo han pasado muchos compañeros, desde el 2007 nuestra formación está compuesta por Daniel, Edwin Bonilla, Marcelo y yo en voces, en percusión Vinicio Bonilla, bajo Yuri Escamilla y guitarra solista Oscar Pacheco. Todos jóvenes estudiantes o graduados de la Universidad de El Salvador.
– He leído que te ha tocado compartir escenario con grandes figuras de la canción latinoamericana ¿Cómo valorarías esa experiencia?
En muchos casos son sueños hechos realidad por lo que implica poder compartir e intercambiar experiencias con referentes que de niño yo ya escuchaba junto a mis padres en la radio de la casa y nos inspiraban con su música. En otras ocasiones, por suerte las menos, ha sido una decepción al comprobar que el nivel del arte no se corresponde con el nivel humano, a veces he percibido hasta cierto divisionismo, pero a pesar de ello hay que quedarse con lo bueno, que es el arte a través de las diferentes expresiones.
– ¿Con qué cantautores o interpretes de lo que hemos dado en llamar la Nueva Canción dirías que te sientes más identificado?
Luis Enrique Mejía Godoy, gran cantautor y amigo; de El Salvador quiero mencionar a Carlos Serpas de Son 3/4 y Daniel Merlos que escriben sus canciones y las interpretan de una forma maravillosa, ellos son exponentes y fieles representantes de que en El Salvador hay un talento enorme dentro de la nueva canción. También me identifico mucho con la música y propuesta del Grupo Illapu de Chile.
– Dime el nombre de los 3 cantautores que más han influido en ti en los últimos años y por qué.
Daniel Merlos por esa forma poética en que crea canciones y lo mejor que éstas son para el pueblo. Luis Enrique Mejía Godoy, un ícono en la música latinoamericana y persona con una gran humanidad, su canto sigue con fuerza y renovándose día a día.
A nivel de Grupos debo mencionar al Quinteto Tiempo de Argentina, a través de ellos me enamoré del canto coral.
– ¿Que opinión te merecen grupos de música como el Yolocamba I Ta, los Torogoces de Morazán, Sol del Río o los Cutumay Camones?
Tengo la fortuna de ser amigo y conocer a algunos integrantes o ex integrantes de los referentes de nuestro canto popular, como Sebastián de los Torogoces, Paulino Espinoza de Exceso de Equipaje, y los hermanos Quezada y debo decir que merecen nuestro respeto por la labor que hicieron durante un periodo tan conflictivo en nuestro país y a través del canto dieron un aporte invaluable hacia la creación de conciencia.
– ¿Crees que la gente los conoce lo suficiente?
Los referentes históricos y los actuales somos conocidos pero creo que no lo suficiente, espero que un día nuestro canto y labor artística pueda ser respetada y reconocida para no ir muy lejos como lo hacen en Honduras, Costa Rica y Nicaragua con sus artistas populares donde el público sin importar la ideología o filiación acepta y se enorgullece de sus representantes. Aunque afuera parece hasta mentira pero en El Salvador el artista popular ha sido perseguido, reprimido y vilipendiado con lo que su labor se vuelve aun más complicada.
– Tuve el privilegio de escuchar un poema que escribió tu madre al que le pusiste música y que fue muy celebrado por el público. ¿Entre tus planes futuros está el de musicalizar poesía, componer tus propias canciones o versionar temas ya conocidos?
Pues tengo pensado hacer de todo un poco, tengo algunas canciones de mi autoría que a ver si con el grupo las podemos montar, de mi mamá, papá y amigos sé que tengo una fuente inagotable de poesía también. En cuanto a lo de versionar temas pues a nivel personal y del grupo hemos tratado de hacer versiones con nuestro toque de identidad y además sobre canciones que fueron quedando en el olvido o que no son muy conocidas, por ejemplo Canción Para Despertar Mi Amor, del cubano Alberto Tosca, muchos amigos pensaron que era nuestra, lo importante es que el contenido y el fondo no se pierda así que intentamos versionar de la mejor manera posible sin olvidar mencionar al creador porque no se trata de apropiarnos de nada.
– ¿Tienes pensado dedicarte profesionalmente a la canción?
Mi intención en el mundo de la música no es vivir de ella, en El Salvador primero que nada es muy, muy difícil. Lo que hacemos lo hacemos por amor y por las ganas de aportar a un proceso de cambio y de generación de conciencia a través del canto aun y cuando eso ha implicado muchas veces poner dinero de nuestro bolsillo, pero no hay nada como estar cerca de la gente y transmitir el mensaje y recibir el cariño fraterno que nos brindan. Con todo y lo anterior pretendo que la calidad entregada si esté a un nivel profesional.
– Tengo entendido que durante tu estancia en España, has tenido la oportunidad de desarrollar tu faceta como solista. ¿Significa eso que te alejarás de La Trova de El Salvador?
Es algo muy poco probable, con el grupo me une una relación padre, hijo, porque es un hijito que junto a mis compañeros hemos ido creando y haciendo crecer. Ha sido una gran oportunidad el poder estar aquí como solista, pero fue algo circunstancial y dentro de mis posibilidades traté de transmitir el sentir de gran parte de mi pueblo, y si hubiese podido pedir un deseo ese hubiese sido el poder estar en los escenarios al lado de mis compañeros y hermanos del grupo.
– Dentro de poco, volverás a casa en tu país ¿Qué dirías tú que llevas de regreso en la maleta después de tanto tiempo fuera?
Pues me tocará pagar por exceso de equipaje ya que voy cargadísimo de experiencias, emociones, amistades, he conocido a personas entrañables y de un gran calor humano. Llevo la maleta cargada de ganas de seguir aportándole algo al país desde diferentes tribunas, ganas de reencontrarme con mis seres queridos y mucha satisfacción por haber sobre pasado todas mis expectativas durante mi estancia acá donde dejo un pedazo de mi y el sentir de mi pueblo. Quiero decir para finalizar que agradezco infinitamente a todos quiénes siempre han estado en mi lado apoyándome en las buenas y las malas.



