Ricardo Navarro, Presidente del CESTA. Foto Diario Co Latino/Roberto Márquez
Beatriz Menjívar
Redacción Diario Co Latino
La posible incineración de los 94 barriles abandonados con Toxafeno en San Miguel ha generado preocupación entre los ambientalistas. Ricardo Navarro, Presidente del Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (CESTA), manifestó que esta acción generará un alto impacto en el medioambiente.
“Nos preocupa la forma cómo quieren hacerlo (deshacerse de los barriles), porque da la impresión de que la cura va a ser más cara que la enfermedad. La Viceministra decía que se iban a incinerar y esos residuos generan contaminantes persistentes”, dijo el ambientalista.
Las declaraciones, vertidas en conferencia de prensa, señalan las recientes declaraciones de la Viceministra del Medio Ambiente, Lina Pohl, quien informó que ya se tiene autorización del Banco Interamericano (BID) para usar los fondos designados para la destrucción del material.
El abandono de los barriles con un 94% de concentración de Toxafeno en la bodega de la ex fábrica Monsanto, cercana a las colonia Brisas I y II de San Miguel, se ha convertido en un problema ambiental que se ha mantenido por más de diez años, luego de que la empresa los dejara abandonados.
Sin embargo, para Navarro las formas más adecuada para deshacerse de estos químicos es mediante la Reducción Química en Fase Gaseosa o la Atmósfera Gaseosa, puesto que de ser incinerados se generaría una reacción química que liberará dioxinas y furanos.
“Estos compuestos, que se generarían al darle fuego al Toxafeno, atentan contra el sistema inmunológico, el sistema nervioso central, además de ser cancerígenos; es de las sustancias más tóxicas que hay en la naturaleza”, afirma el ambientalista.
Para el CESTA, aparte del daño a la población, se estaría riñendo además con el Convenio de Estocolmo en donde El Salvador se ha comprometido a tomar medidas para frenar la producción de contaminantes orgánicos persistentes.
Pese a que El Salvador obtuvo un préstamo por $136,000 para llevar a cabo el proyecto “Diseño e implementación del plan estratégico de descontaminación y reenvasado de los barriles con toxafeno”, estos continúan en el lugar sin ser tratados, convirtiéndose en una amenaza ambiental en el lugar.
“Habiendo en El Salvador otros contaminantes, conviene ir desarrollando aquí esta tecnología. Nosotros vemos con buenos ojos que el Ministerio se preocupe por eso, pero debe asesorarse técnicamente en el manejo adecuado”, concluyó el ambientalista.



