Sandra Ponce, fiscal especial para los derechos humanos en Honduras, y Adriana Sivori, reportera de la multiestatal Telesur, luego de que ayer varios comunicadores denunciaron que fueron hostigados por agentes. Foto tomada de La Jornada.
Tegucigalpa/Agencias
El equipo de prensa de la cadena de información TeleSUR y de la televisión oficial venezolana VTV abandonaron Honduras, tras ser constantemente presionados por el gobierno de facto de ese país y recibir amenazas de muerte, a causa de la amplia cobertura que estos medios mantuvieron luego del golpe de Estado.
El embajador de Venezuela en el país centroamericano, Armando Laguna, dijo que los dos equipos «salieron del país» para «resguardarles la integridad física» a sus integrantes.
El embajador venezolano en Honduras indicó que los miembros del equipo de TeleSUR habían sido detenidos por policías hondureños y que fueron dejados en libertad tras gestiones diplomáticas.
Los periodistas fueron detenidos después que un contingente policial irrumpiera en el hotel en el que se hospedaban tras el golpe de Estado que derrocó a Manuel Zelaya. Desde ahí fueron trasladados hasta una unidad policial y dejados en libertad al cabo de unas cuatro horas.
Según TeleSUR el operativo tuvo como objetivos amedrentarlos y advertirles de abandonar el país por orden del gobierno de facto de Roberto Micheletti, cuestión que cumplieron en la tarde del domingo.
«Fue un claro amedrentamiento contra TeleSUR», relató la periodista Madelein García. «Nos amenazaron de muerte; nos dijeron que le agradeciéramos a Hugo Chávez por lo que estaba pasando», dijo por su parte el periodista Eduardo Silvera, de la televisión pública de Venezuela VTV.
El portavoz de la Policía Nacional de Honduras, Héctor Mejías, señaló en rueda de prensa que se trató de un procedimiento generado tras una denuncia por robo del vehículo alquilado en que se movilizaba el equipo periodístico y negó el hostigamiento, sin entregar más detalles.
La situación migratoria de varios periodistas extranjeros fue revisada no obstante el domingo por oficiales de Migración acompañados de policías armados.
La detención del equipo de TeleSUR fue comentada en Caracas por el presidente venezolano, que calificó de «cobarde» al gobierno de facto. «Fueron deportados. Esa es la democracia que nos quieren imponer en el continente: la dictadura. Los habían amenazado de muerte», comentó Chávez en su programa de radio y televisión ‘Aló, Presidente’.
TeleSUR, una cadena con financiación pública con sede en Caracas que transmite para Latinoamérica, fue retirada de las emisiones de TV por cable en Honduras.
Condenan acciones
El Movimiento por el Periodismo Necesario rechazó hoy la expulsión de Honduras de los equipos de Tele Sur y Venezolana de Televisión por el gobierno de facto de Roberto Michelleti.
«Para la comunidad internacional será mucho más dificultoso hacer un seguimiento sobre las versiones reales de lo que ocurre en Honduras si no puede contar con el trabajo profesional de TeleSUR y VTV», indicó esa organización en un comunicado.
La libertad de expresión -señala el documento- de nuestros hermanos hondureños está siendo cercenada sistemáticamente.
Por su parte, en otro comunicado, TeleSUR condenó el hostigamiento, detenciones sin ningún tipo de justificación soportados por su equipo de durante estos 15 días de cobertura luego del golpe de Estado.
Asimismo, la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), dijo que la detención y expulsión de informadores de TeleSUR y de Venezolana de Televisión (VTV) «es sólo el último episodio».
En un comunicado repudió la “persecución, violencia física y diferentes prácticas vejatorias ejecutadas contra periodistas de TeleSUR y de Venezolana de Televisión por parte de la dictadura cívico militar vigente que los expulsó de Honduras”.
La FELAP responsabiliza de estos hechos a las personas que trabajan junto al presidente de facto, Roberto Micheletti y al máximo responsable de las fuerzas armadas, general Romero Vásquez, además de todos los subordinados y cómplices de los golpistas.
Diario Co Latino se suma al repudio y condena por el sitemático y ahora expulsión de los periodistas venezolanos, cuyo trabajo rompió con la estrategia de silencio y desinformación de los golpistas.



