Washington/Dpa
El proceso de confirmación de la jurista hispana Sonia Sotomayor como miembro del Tribunal Supremo de Estados Unidos comenzó hoy en el Senado.
Políticos republicanos criticaron su nombramiento, realizado por el presidente Barack Obama, debido a las presuntas declaraciones racistas de la jueza, de 54 años.
Hace dos años, Sotomayor declaró que, en su opinión, "una latina inteligente con ricas experiencias dictará con frecuencia mejores sentencias que un hombre blanco que no ha llevado una vida de ese tipo".
No obstante, no se pone en duda que consiga el puesto en el Tribunal Supremo.
Esta primera audiencia ante la comisión judicial del Senado se inició en presencia de los senadores y de 31 testigos que dirán si debe o no ser confirmada en el cargo.
Sotomayor tendrá que responder a un verdadero interrogatorio sobre su pasado, su experiencia, sus escritos de juventud, su equidad y su moral.
Si el nombramiento es confirmado por el Senado, la magistrada de 55 años reemplazará al juez David Souter que se retiró y se convertirá en la novena jueza de la más alta corte estadounidense, garante de la Constitución, que decide importantes cuestiones de la sociedad, tales como el porte de armas o el aborto.
El jurado, durante por lo menos cuatro días oirá a personalidades como el ex director del FBI, Louis Freeh, que la apoya, o Linda Chavez, una militante conservadora.
Los expertos afirman que el resultado está prácticamente decidido, ya que los demócratas tienen, al menos sobre el papel, los 60 votos que necesitan para quebrar cualquier intento de los republicanos de usar tácticas dilatorias para bloquear la nominación.



