Washington/San Salvador/Tegucigalpa,/Dpa
El presidente constitucional de Honduras Manuel Zelaya anunció en Washington su intención
de viajar hoy mismo hacia Tegucigalpa acompañado por el presidente de
la Asamblea General de la ONU, Miguel d'Escoto, mientras que otra
comisión presidencial latinoamericana lo esperará en San Salvador.
"Como presidente, ir a acompañar a mi pueblo y pedir, lógicamente,
la calma, la no violencia y procurar que todo se desarrolle en un
ambiente de fraternidad", dijo Zelaya a periodistas en Washington tras
una reunión con los presidentes de Argentina, Ecuador y Paraguay,
además de otros altos dignatarios, para organizar el viaje.
Según explicó, él va al frente de una comisión que se dirigirá, en
un avión privado, directamente a Tegucigalpa y en la que viajan también
el presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas, Miguel
d'Escoto, entre otras "personalidades" que no especificó.
Una segunda "comisión", encabezada por el secretario general de la
Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y los
presidentes de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, de Ecuador,
Rafael Correa, y Paraguay, Fernando Lugo, partirá entretanto en las
próximas horas en un avión argentino hacia San Salvador, donde
esperarán noticias del depuesto mandatario hondureño.
La agencia local de noticias argentina DyN confirmó que en el avión
presidencial "Tango 01" viajarán junto a Kirchner los mandatarios Lugo
y Correa.
"Estaremos en San Salvador, esperando si es que (Zelaya) pueda
aterrizar (en Tegucigalpa) y quiere nuestra presencia o, en su defecto,
si es que no puede aterrizar, lo esperaremos a su vez en San Salvador,
desde donde saldrán nuevas declaraciones al mundo entero", especificó
Correa en posterior rueda de prensa.
"Sí, es oficial que esta delegación aterrizará en el aeropuerto
internacional de Comalapa. Se mantendrán en las instalaciones de la
base aérea y ellos se mantendrán en contacto con el presidente
constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, quien viajará a Honduras",
dijo a dpa David Rivas, secretario de Comunicaciones de la Presidencia
de El Salvador.
"No se tiene previsto que el presidente Mauricio Funes, de El
Salvador, se reúna con la delegación que preside Insulza, al menos por
el momento", agregó Rivas.
La primera incógnita del viaje de Zelaya, que ya había anunciado la
pasada madrugada, tras la decisión de la OEA de suspender a Honduras
del sistema interamericano tras el golpe de Estado de hace una semana,
es si efectivamente logrará aterrizar en Tegucigalpa en las próximas
horas.
El gobierno de facto de Honduras decidió cancelar durante tres días
las operaciones del aeropuerto Toncontín de la capital a fin de evitar
su retorno.
De hecho, el presidente interino designado por el Congreso, Roberto
Micheletti, aseguró que no permitirán el aterrizaje de ningún avión
donde viaje Zelaya en suelo hondureño.
Desde Washington, Zelaya no especificó cómo planea llegar hasta
suelo hondureño en vista de las disposiciones en Tegucigalpa y se
limitó a decir que se estaban realizando ya las "aproximaciones
necesarias diplomáticas" para un viaje que frente a los recelos que ha
despertado tanto domésticamente como en algunos otros países, calificó
de "necesario".
"Al pueblo de Honduras le pido que se mantenga vigilante,
defendiendo sus derechos pacíficamente, que nadie utilice un arma, el
arma más poderosa que tenemos es el arma de los derechos del pueblo a
gobernarse a sí mismo y no permitir la usurpación", señaló.
"El aspecto fundamental de este proceso es que la comunidad
internacional está totalmente clara en que no se va a retroceder en los
avances de la democracia", agregó en referencia a la suspensión que la
OEA decidió apenas unas horas antes, así como a las contundentes
condenas internacionales al golpe de Estado que una semana antes
provocó su expulsión del país y la instalación de un gobierno de facto
en Tegucigalpa que casi ningún país reconoce.
Otra gran incógnita es qué pasará si efectivamente logra llegar a
territorio hondureño, en vista de que las autoridades de facto avisaron
de su intención de arrestarlo y que internacionalmente se coincide en
que el mandatario depuesto no cuenta con "ninguna" garantía para su
persona, como admitió hoy mismo Correa.
Sin embargo, el presidente ecuatoriano advirtió a las autoridades
de facto hondureñas de cualquier cosa que pueda pasarle a Zelaya.
"Si hay violencia, el mundo entero tendrá que saber claramente
quiénes son los responsables", subrayó Correa en Washington, adonde
había llegado a primera hora de la mañana para participar en el viaje
que según los planes primigenios lo iba a llevar junto a Fernández de
Kirchner a acompañar directamente a Zelaya a Tegucigalpa.
Con todo, Correa se manifestó convencido de que "las horas de ese
gobierno de facto (hondureño) están contadas gracias a presión
nacional, con algo de ayuda de la comunidad internacional".



