Tegucigalpa/dpa
El gobierno de facto de Honduras decidió cancelar
durante tres días las operaciones del aeropuerto Toncontín de la capital,
Tegucigalpa, a fin de evitar el retorno programado para mediodía de hoy (local)
del presidente depuesto Manuel Zelaya.
Mientras, el presidente interino
designado por el Congreso, Roberto Micheletti, dijo que no permitirán el
aterrizaje de ningún avión donde viaje Zelaya en suelo hondureño.
Todos
los pasajeros deberán tomar sus vuelos ahora en la norteña ciudad de San Pedro
Sula, a 250 kilómetros de Tegucigalpa, desde hoy domingo hasta el martes, según
disposiciones de los funcionarios de la dirección de Aeronáutica Civil,
encargada de administrar la navegación aérea comercial.
Fuerzas
militares y policiales están bajo control de las instalaciones aeroportuarias y
han desalojado al personal civil, según reportó la estación radial "América".
Mientras, los partidarios de Zelaya se movilizan en la capital y hacen
llamados a través de altavoces a que la población acuda a recibir a Zelaya.
Las organizaciones docentes han declarado un paro general de actividades
hasta que sea restablecido el derrocado Zelaya.



