Washington/Dpa
El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, regresará en las próximas horas a su país acompañado de "personalidades del hemisferio" aún por especificar, confirmó hoy el ex embajador del país centroamericano ante la OEA, Carlos Sosa, al término de la Asamblea General del organismo en Washington.
"Vamos a restaurar la paz en Honduras, vamos a restaurar la armonía entre los hondureños, es una misión pacífica", aseguró Sosa del viaje, del que no quiso especificar detalles más allá de que tendrá lugar en un avión "privado".
Según explicó en rueda de prensa, Zelaya partirá desde Estados Unidos hacia Honduras con el objetivo de llegar "hacia las 14:00-15:00 horas (local, o 20:00-21:00 GMT)" a un punto no especificado del país que "no necesariamente" tiene que ser Tegucigalpa.
Por el momento no se ha especificado quién formará parte de la comitiva que acompañará al derrocado mandatario en un viaje que no logró el consenso unánime de los países de la Organización de Estados Americanos (OEA) frente a la aprobación total de la suspensión de Honduras del organismo tras el golpe de Estado contra Zelaya hace una semana.
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, dejó en el aire su hasta este momento anunciada participación en el viaje al declarar al término de la Asamblea General extraordinaria en Washington que "se acordó que sea la OEA quien acompañe al presidente Zelaya a Honduras".
Tampoco está claro qué hará su par ecuatoriano, Rafael Correa, quien se encuentra de camino a Washington.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, anunció que a primera hora de la mañana local en Washington se celebrará una reunión para "decidir quiénes van a ir".
Insulza reiteró que si se lo solicita Zelaya formará parte de la delegación acompañante, pero dejó claro que el retorno del mandatario a Honduras es una cuestión personal de Zelaya.
"Si es necesario que vaya, voy a ir", dijo Insula, quien subrayó que el viaje "no es una decisión de la OEA, es decisión del presidente".
Respecto a la división que ha provocado entre los países de la OEA la "oportunidad" del viaje en momentos de alta tensión en Honduras, Sosa sostuvo que Zelaya "como todo hondurenño tiene derecho a estar en su país".
"Todos reconocieron el derecho de Zelaya de tratar de volver a su país", corroboró Insulza, si bien él mismo había admitido poco antes los "riesgos" que el viaje podría implicar para la seguridad del mandatario hondureño y consideró que sería conveniente intentar obtener "garantías" para su integridad física antes de su retorno.
En la misma línea se exprearon países como México, Costa Rica, Canadá o algunos del Caribe.
El secretario de Estado para las Américas de Canadá, Peter Kent, incluso llegó a proponer que Insulza regresara antes a Honduras para "comenzar el diálogo" al considerar que la "seguridad" de Zelaya "no puede ser garantizada".
La propuesta chocó frontalmente con la posición de otros países como Venezuela, cuyo canciller, Nicolás Maduro, calificó de "inaceptable" cualquier argumento en contra del planificado viaje.
"Consideramos inaceptable el argumento que pretende convertirse en chantaje de que tratar por vías pacíficas, democráticas de apoyar (...) a que el presidente Zelaya vuelva a su lugar, a su patria y a su cargo sea correr peligro de incrementar la violencia", sostuvo durante la Asamblea General.
"Por esa vía estamos legitimando la violencia de los golpistas", agregó Maduro.
"Creemos que el deber más grande de esta Organización es acompañar al presidente Zelaya, quien ha tomado la decisión, y buscar por todas las vías (...) que ese regreso sea incondicional y de manera inmediata", concluyó.



