Washington/Dpa
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, afirmó hoy que en la restauración constitucional de Honduras está en juego impedir el regreso de la región al "pasado de barbarie" y apuntó que en el golpe hay otros "intereses" para distorsionar las relaciones hemisféricas.
En la restauración constitucional de Honduras "va la existencia misma de la OEA y la posibilidad sin lugar a dudas de no retornar al pasado de la barbarie" en América Latina, sostuvo la mandataria durante la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos que decidió en Washington la suspensión de Honduras por la ruptura del orden constitucional con el golpe de Estado.
"Creo sinceramente que esa madrugada en que lo secuestraron, secuestraban algo más que un presidente, estaban secuestrando la restauración democrática de América Latina", dijo Kircher al presidente constitucional hondureño, Manuel Zelaya, presente también en el encuentro.
En este sentido, Kirchner llamó a no caer en la "trampa" de dejar que transcurra el tiempo hasta las elecciones de noviembre antes de resolver la situación porque, dijo, sería "legitimar la doctrina de los golpes benévolos, una nueva forma de introducir la ruptura del orden democrático".
Además, la presidenta apuntó a que tras el golpe de Honduras podría haber "tal vez" una "estrategia más fina, más profunda" que podría tener el objetivo de que "se intente frustrar una política diferente para el conjunto de América" tras el "aire distinto" que, afirmó, "se empezó a respirar en América Latina" con la llegada a la Casa Blanca de la nueva administración de Barack Obama.
"Estamos todos obligados a tener una gran dosis de racionalidad, de inteligencia para entender las cosas que están en juego a partir de lo sucedido en Honduras", alertó Kirchner, quien llamó a "restituir las cosas" en el país centroamericano también para "culminar y profundizar un cambio que comenzó a partir de Trinidad y Tobago", en la Cumbre de las Américas que constató un "nuevo comienzo" de Washington con la región, agregó.
Por su parte el presidente paraguayo, Fernando Lugo, quien participó también en los últimos momentos de la Asamblea General extraordinaria que suspendió a Honduras, afirmó que los hechos en el país centroamericanos "vienen a despertarnos y darnos un golpe de conciencia democrática del continente".
Además, indicó, los acontecimientos suponen un "desafío y una oportunidad" de que la OEA "sea realmente la Organización de Estados Americanos", subrayó en referencia a recientes cuestionamientos del organismo hemisférico.



