Iván C. Montecinos*
La noticia de un golpe de Estado hoy, en pleno siglo veintiuno, cuando se consideraba que esa nefasta práctica materializada por las viejas huestes militares, ya no era posible, causa una tremenda conmoción y preocupación en países como el nuestro, donde a pesar de tener una frágil democracia, se creía que eso era parte de la historia.
La preocupación es mayor cuando algunos medios nacionales conservadores son timoratos al no atreverse a condenar enérgicamente esta repudiable acción y más bien tratan de justificarla, sin importarles los valores éticos y democráticos del periodismo.
Una de los primeros medios en dar la información sobre el golpe de Estado fue el canal televisivo Telesur, quienes de primera mano pasaban imágenes e importantes entrevistas con varios de los actores de la tragedia hondureña. Al ver las imágenes donde aparecían los soldados empuñando nerviosamente los fusiles M-16, de fabricación norteamericana, traían el recuerdo de aquella clásica película “El planeta de los simios”.
Telesur y sus corresponsales, sin ninguna duda, han estado a la altura de las circunstancias, prueba de ello es que sus valiosas informaciones fueron referentes para importantes medios periodísticos de muchos países como el nuestro, donde algunas radios los retransmitieron para mantener informada a la población, ante la ausencia de la mayoría de medios locales que ignoraron la importancia de los acontecimientos en Honduras, a lo mejor por ser domingo, día de descanso.
Por su parte, los diferentes medios informativos de Honduras han tomado diversas posturas ante los graves sucesos, de acuerdo a su interés político y económico. Para el caso, algunos periódicos y radios de mayor audiencia y circulación, pertenecen a grandes empresarios ligados a los promotores y ejecutores del golpe, llámense, políticos o militares.
De hecho, esas grandes empresas mediáticas, inmediatamente que se dio el golpe de Estado se autocensuraron obviando informar a la población con veracidad y objetividad de lo que estaba ocurriendo, más bien se hicieron los “locos” programando novelas y chiquilladas o informando tendenciosamente a favor de los golpistas.
Mientras tanto, otros medios independientes con un fuerte compromiso con la verdad, como el periódico Tiempo, en su edición por Internet de este lunes denunció que el pasado domingo efectivos militares llegaron a sus instalaciones y a las de Canal 11 y Cable Color, para obligarlos a que dejaran de cubrir y transmitir informaciones sobre el desarrollo del golpe. La televisora y la empresa de cable operaban y transmitían de manera responsable las versiones de las partes involucrados en los hechos.
El periódico Tiempo determina que esta repudiable acción del ejército hondureño es una flagrante violación al derecho a la libertad de prensa y expresión, la que fue denunciada inmediatamente a organismos nacionales e internacionales.
También se denunció que militares intervinieron las instalaciones de Radio Progreso y procedieron por la fuerza a sacarla del aire. Ismael Moreno, Director de este medio radiofónico emitió un comunicado donde informa que la invasión de los uniformados a las oficinas de transmisión, puso en riego a los trabajadores y otras personas que llegaron a protestar la acción de la soldadesca.
Por otra parte, en horas de la tarde del pasado lunes, el canal Telesur informó que un grupo de militares penetró a un importante hotel del centro de Tegucigalpa y capturó violentamente al equipo de ese importante canal suramericano. Adriana Sivori, reportera de Telesur, denunció que fueron capturados con brutalidad junto a otros tres corresponsales extranjeros y llevados a punta de fusil a una oficina de extranjería de la Dirección de migración. Posteriormente fueron liberados a raíz de la presión internacional.
También el día martes por la mañana el director del Canal 36, Amado López, denunció fuertemente la bestial acción de los militares hondureños que han clausurado el edificio de la televisora no permitiendo entrar ni salir a su personal, esta denuncia la hizo el señor López desde la clandestinidad ante el temor de ser capturado. Dicho de otra manera, en Honduras se ha declarado una cacería de medios y periodistas independientes.
Ante semejantes atropellos, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) publicó el lunes un comunicado donde condena de una manera “blandengue” las limitaciones a la labor de los medios de comunicación en el marco de la destitución ayer, del presidente de Honduras, Manuel Zelaya, al tiempo que hizo un llamado público a las nuevas autoridades hondureñas para que se respete “en forma irrestricta” la libertad de prensa, la que corre el riesgo de ser restringida por el toque de queda impuesto por 48 horas.
Como se puede apreciar en el contenido del comunicado de la SIP, esta institución no condena enérgicamente a las autoridades golpistas por la grave violación a la libertad de expresión, ni tampoco les exige terminar con la brutal represión en contra de los medios de comunicación que tienen todo el derecho a informar libremente. Parece ser que los ejecutivos de la SIP no han visto por televisión los brutales atropellos contra los periodistas.
Mientras en Honduras se ha desatado una fuerte represión militar contra los medios de comunicación independientes nacionales e internacionales, aquí en nuestro país la cosa pinta muy diferente, el pasado lunes los periódicos matutinos tocaron el tema del golpe con “guantes de seda” al grado tal de que los titulares de portada fueron timoratos, por no decir cobardes, ya que no se atrevieron a llamar por su verdadero nombre “golpe de estado” a lo sucedido en tierras hondureñas.
Como ejemplo, los titulares que manejaron los dos principales matutinos fueron los siguientes: “MICHELETTI JURA COMO PRESIDENTE INTERINO, con el sub titulo: “Zelaya fue expulsado a costa Rica”. El otro periódico titula la madera de la siguiente forma: “CONGRESO DEPONE A ZELAYA.
Para colmo de males uno de estos matutinos destaca un articulo de uno de sus analistas, un economista mediático derechista, que hace unos pocos días coqueteó con el nuevo gobierno, al rumorarse que podía ocupar un puesto, lo cual quedó totalmente descartado y hoy aparece escribiendo bajo el titular “Honduras ejemplar”, donde hace una apología al golpe de estado y termina diciendo “¡Gracias Honduras, por tan buen mensaje a nuestros pueblos y gobiernos latinoamericanos!”. Vaya defensor de la Democracia.
Artículos como el mencionado y otros que veladamente tratan de justificar la aberración cometida en Honduras, son la verdadera expresión de unos medios informativos nada profesionales que antes de velar por una auténtica Democracia, solamente les interesa defender sus intereses empresariales, lo que los convierte en patrocinadores y aliados naturales de los promotores de nefastos golpes de estado.



