Washington/Dpa
Human Rights Watch manifestó hoy su
preocupación por la declaración en Honduras del estado de excepción e
instó a la Organización de Estados Americanos (OEA) a presionar al
gobierno de facto del país centroamericano para que "respete plenamente
las garantías fundamentales".
Según una carta enviada al secretario general de la OEA, José
Miguel Insulza, la organización defensora de los derechos humanos está
"muy preocupada" por el decreto de estado de excepción que aprobó la
víspera el Congreso hondureño al considerar que podría servir de
"pretexto" para que se cometan "más abusos en los próximos días".
"Dada la información que hemos recibido en los últimos dos días
sobre la comisión de abusos graves, nos preocupa que exista un riesgo
real de que la suspensión de estos derechos pueda utilizarse para
perpetrar otras violaciones de los derechos humanos", señala en la
misiva el director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco.
Por eso, agrega, la organización humanitaria "insta" a Insulza a
que "aborde este tema directamente con los representantes del Congreso
Nacional de Honduras y con el gobierno de facto" en el caso de que
finalmente el secretario general viaje a Tegucigalpa para tratar de
mediar en la crisis política.
Hasta el momento, la OEA no ha confirmado oficialmente que Insulza
tenga planeado viajar a Tegucigalpa en el marco del mandato que recibió
el miércoles para tratar de resolver por la vía diplomática la crisis
desatada a raíz del golpe de Estado que el domingo llevó a la expulsión
del país del presidente Manuel Zelaya.
Además, Insulza ha dejado claro que sus negociaciones no implicarán
contactos con el gobierno interino designado por el Congreso de Roberto
Micheletti, al afirmar que no mantendrá relaciones con personajes
relacionados con un "golpe militar".
La OEA condenó duramente en la madrugada del miércoles el golpe de
Estado y dio al gobierno de Micheletti un plazo de 72 horas para
revertir la situación y restaurar en la presidencia a Zelaya, una orden
que el gabinete interino anunció ya que no acatará.
La Cancillería argentina anunció hoy que la Asamblea General de la
OEA convocada de emergencia para debatir la crisis hondureña se reunirá
de nuevo este sábado en Washington para "tratar eventuales sanciones a
Honduras si las autoridades de facto no restituyen al presidente Manuel
Zelaya".
El sábado expira el ultimátum de la OEA, que tras ese período
podría decidir la aplicación del artículo 21 de la Carta Democrática
Interamericana que prevé la "suspensión" en el organismo hemisférico de
aquel de sus Estados miembro que sufra una "ruptura del orden
democrático".



