Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
“Fue un mareo repentino, que se convirtió en vértigo, después de haber dado a luz a mi bebé “, recordó una paciente diagnosticada con Esclerosis Múltiple (EM), una enfermedad degenerativa del sistema nervioso central, de carácter incurable, pero puede controlarse si se detecta en estadios tempranos para su medicación.
En el marco del Día Latinoamericano de la Esclerosis Múltiple, este 1 de julio, Catalina de Rivera, presidenta de la Asociación Salvadoreña de Esclerosis Múltiple (ASEM), instó a las personas que conviven con esta enfermedad, así como a sus familiares, a integrarse a la asociación con el fin de facilitar la atención médica y la aplicación de medicamentos especializados.
“Lo difícil no fue que me diagnosticaran la Esclerosis Múltiple, sino aceptar esa enfermedad incurable”, señaló de Rivera, al comentar el giro que dio a su vida, y en los entornos con los que se relaciona.
¿Qué es la esclerosis múltiple?
La Doctora Sara Mabel Flores, especialista en neurología, explica que es una enfermedad donde el sistema inmunológico ataca las células y tejidos sanos; al ocurrir esto la mielina (vaina protectora de las neuronas) se destruye, creando una interferencia en la comunicación de las neuronas causando diversas discapacidades.
«La EM es una enfermedad autoinmune, inflamatoria, desmielinizante progresiva crónica, que crea discapacidad en pacientes jóvenes a nivel mundial, el intervalo de edad es de 20 a 40 años, entre los síntomas más representativos está la agresividad. En Latinoamérica se estima que existen alrededor de 30 mil personas», asegura la doctora.
Según el estudio de las causas de la enfermedad, la Esclerosis Múltiple tiene mayor incidencia en las regiones geográficas de mayor altitud (Europa, Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda y Australia), no obstante, el número de casos en Latinoamérica es relevante.
Asimismo, no se ha establecido su desencadenante, pero los médicos afirman que puede deberse a una respuesta anormal del sistema inmunológico a infecciones por virus, predisposición genética, exposición a luz ultravioleta y deficiencia de vitamina D.
La doctora Flores agregó que los síntomas podrían presentarse en “problemas con la visión doble, borrosa o pérdida temporal; vértigo y alteraciones del equilibrio; pérdida de fuerza en brazos y piernas; problemas intestinales o urinarias; así como, alteraciones en el habla y el carácter”.
Algunos pacientes van a experimentar el adormecimiento de sus piernas o brazos o debilidad muscular variable, que puede ir hasta la fatiga. Mientras con el nervio óptico se puede tener una visión borrosa o escotoma (un círculo negro en la visión), explicó la profesional de la salud.
“La Esclerosis Múltiple generalmente avanza con el tiempo, pero el diagnóstico y tratamiento temprano puede ayudar a mantener el control y retrasar el progreso de la enfermedad, si se comienza a usar precozmente”, dijo.
Medicamentos como la mitoxantrona, ciclofosmamida, inmunoglobulina humana, interferon beta 1b ó 1a, anticuerpos monoclonales , Betaferon y Dzatioprina logran reducir el avance de la enfermedad y se logra disminuir la incidencia de algunas discapacidades que da mejor calidad de vida de los pacientes.
Para Catalina de Rivera, es importante que los personas diagnosticadas se avoquen al Programa del Instituto Salvadoreño del Seguro Social, que inició en el 2002, bajo la supervisión del Doctor Antonio Francisco Delgado.
“A las personas que no están aseguradas, pueden acudir e inscribirse en la ASEM, ahí estamos trabajando para obtener medicamentos y apoyar a los pacientes en estado más delicado, se hacen visitas domiciliares, control de pacientes, canasta básica, para algunos pacientes de escasos recursos económicos. Debemos unirnos en la asociación y fortalecerla; este 1o de julio es un buen momento para lograrlo y destinar beneficios”, puntualizó.



