Managua/Dpa
Miles de nicaragüenses salieron a las calles
este mediodía para acompañar, en una larga y frenética caravana, a su
ídolo nacional, el tricampeón mundial de boxeo y alcalde de Managua,
Alexis Argüello, quien se suicidó la madrugada de este miércoles en su
residencia en las afueras de la capital.
La muchedumbre comenzó a concentrarse desde tempranas horas de la
mañana frente al local del Instituto Nicaragüense de Medicina Forense
en espera del féretro con el cuerpo "de la más grande gloria nacional",
como lo calificara hoy un comunicado presidencial.
En forma espontánea varios miles de simpatizantes de sandinistas a
pie, en carro, motos, bicicletas, camiones, autobuses, portando la
bandera partidaria rojinegra del Frente Sandinista y la nacional azul y
blanca, acompañaban el desfile fúnebre de quien colocara a Nicaragua en
el mapa del deporte mundial.
En la impresionante marcha de personas que gritan y lloran por su
ídolo deportivo suena el estallido de morteros, un arma de fabricación
casera utilizada por los nicaragüenses en la lucha contra el dictador
Anastasio Somoza, derrocado en 1979, y también instrumento típico de
las festividades populares del país.
La esposa del presidente Daniel Ortega, Rosario Murillo, participa
en la espontánea manifestación popular que es encabezada por familiares
de Argüello, y protegida por agentes policiales.
Las radios y las televisoras locales, de hecho, han suspendido sus
programaciones regulares para "ofrecer homenaje" al tricampeón mundial
"por encima de colores o intereses partidistas".
El gesto de los nicaragüenses, dijo un cronista deportivo,
demuestra por encima de los colores políticos "agradecimiento popular a
un hombre que lo dio todo por su país y a uno de los funcionarios
públicos más generosos que ha conocido el país".
La vicealcaldesa de Managua, la periodista Daysi Torres, en
declaraciones a radios locales dijo que "el poder ciudadano siempre
acompañará a su ídolo por su humildad entre los humildes".
Todavía no se conoce el programa de las honras fúnebres del
malogrado alcalde de la capital, quien habría dicho "que deseaba morir
y descansar", según testimonios de amigos que hablaron con Argüello en
los últimos días.
Argüello, de 57 años, se retiró del pugilismo en 1995 después de
pelear de 1968 a 1995, lapso en el que logró 82 victorias con 65
nocauts y ocho derrotas. Fue elegido alcalde de Managua el año pasado y
asumió su cargo en enero del corriente año.



