Adriana Sivorí fue capturada por el ejército hondureño junto a su equipo de Telesur y otro periodista de AP durante los actos represivos militares acontecidos en las últimas horas. Foto Diario Co Latino
Eugenio Castro
Gloria Silvia Orellana
Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
Los periodistas salvadoreños que cubren el golpe de Estado en Honduras, fueron amedrentados por las fuerzas militares de esa Nación. Las imágenes trasmitidas ayer por Canal 12 de televisión muestran cómo agentes de la Fuerza Armada amenazaron al equipo local de dicho Canal, medio de comunicación salvadoreño, incluso, manifestantes a favor de la restitución de Manuel Zelaya, intervinieron para evitar una agresión mayor. Asimismo, se informó de la agresión verbal y física a un fotoperiodista de El Diario de Hoy, Mario Amaya, quien se confirmó que solo recibió empujones de parte de una turba.
Asimismo, periodistas de la cadena venezolana TELESUR y la agencia de noticias AP, fueron secuestrados y llevados a migración por las fuerzas golpistas. La periodista Adriana Siborí denunció el hecho desde su teléfono móvil, incluso, denunció que le habían confiscado su pasaporte y teléfono celular. La periodista que discutía con sus captores, les señaló que estaban cometiendo un violación a la “libertad de expresión”, al impedir el ejercicio periodístico. Horas después, los periodistas fueron liberados, y retomaron sus actividades.
La nación hondureña continua en crisis, tras al golpe de Estado. Ayer se agudizaron las protestas y los enfrentamientos de la población que pide la restitución de Zelaya.
Algunos ciudadanos han denunciado que el nuevo gobierno ha ordenado el racionamiento de luz y el boicot a los medios de comunicación que informaban del golpe de Estado.
Ever Guillén, ciudadano de Tegucigalpa y miembro de una organización de derechos humanos aseguró que desde la madruga de ayer lunes se generó un corte de la energía en gran parte de la capital, como “parte de la campaña de terror, intimidación y desinformación que el nuevo gobierno, encabezado por el Roberto Micheletti y los diputados del pueblo del Congreso Nacional, están llevando a cabo para hacerse del poder por la fuerza y medios ilegales”.
A criterio de Guillén, el nuevo gobierno busca opacar la crisis generada tras la expulsión del poder de Manuel Zelaya y no divulgar “ el apoyo por su restitución”.
“No tenemos acceso a información de ningún tipo, pues los principales canales de televisión nacionales e internacionales que no están alineados con los intereses del nuevo gobierno, están fuera del aire”, explica en su comunicado el hondureño.
Algunos medios internacionales y nacionales han intentado bajarle perfil al “acto terrorista” del secuestro ejecutado por supuestos miembros de la Fuerza Armada hondureña, que justifica el derrocamiento y oficializar el nombramiento de Michelletti. En El Salvador, algunos medios han tratado con cautela la información, incluso no definen el hecho como golpe de Estado, sino como “una deposición del cargo” al presidente Zelaya. Es más, algunos editoriales se han mostrado a favor del golpe al Presidente Constitucional de Honduras.



