El Presidente de la República, Mauricio Funes, izquierda, reunido anoche con el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA,) Miguel Insulza, derecha, para tratar temas referentes al cambio de gobierno inconstitucional en la hermana república de Honduras. El Presidente Funes es acompañado por la Primera Dama, Vanda Pignato, y por el Ministro de Defensa David Munguía Payés. Foto: Diario Co Latino/Roberto Márquez
Iván Escobar
Gloria Silvia Orellana
Patricia Meza
Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino
El golpe de Estado en Honduras solo provocó una cosas: Alarma en las naciones de Centroamérica donde los gobiernos elegidos legítimamente corren riesgo de sucumbir en sus procesos democráticos.
Una señal de esto es que el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, arribó al país la anoche para dar una conferencia de prensa junto al presidente de la República de El Salvador Mauricio Funes.
Luego de más de tres horas de espera en un hotel capitalino se conoció que Insulza había llegado al país a eso de las 8:40 de la noche y que no fue hasta las 9:30 que se reunió con el Presidente Mauricio Funes y el Canciller de la República Hugo Martínez, para discutir el tema que mantiene en vilo a los medios de comunicación: el golpe de Estado hondureño.
Al cierre de esta edición, Funes, Martínez e Insulza mantenían una reunión a puerta cerrada en un cuarto de un hotel que aproximadamente inició a las 9:40 de la noche.
La reunión era interrumpida constantemente porque el Secretario General de la OEA debía responder llamadas telefónicas de diversos mandatarios del continente, quienes, preocupados, le hablaban para conocer de la situación de Honduras. La reunión, a puerta cerrada, finalizó a las 10:30 de la noche, mientras la prensa nacional e internacional esperaba pacientemente las declaraciones de Insulza y del Presidente Funes.
Durante la conferencia de prensa que Insulza y Funes se dejó claro que el gobierno de El Salvador no reconoce a ninguna autoridad ilegítima. “No solo estamos condenando, sino que reconocemos como único Presidente a Zelaya”, dijo Funes, haciendo eco a la postura que tiene la OEA al condenar el hecho.
Funes lamentó la decisión del Congreso hondureño de separar a Zelaya de su cargo y se refirió a la reunión con Insulza como un “encuentro informal”, en el cual el mandatario salvadoreño hizo la petición a Insulza para que pasara la noche en el país y salir mañana rumbo a Nicaragua para participar en la reunión del SICA.
Asimismo, Funes informó que los salvadoreños refugiados en las embajadas o sedes diplomáticas hondureñas, serán evacuados mañana. Ayer no se hizo nada al respecto porque no se obtuvo el permiso de las autoridades hondureñas.
La OEA sesionará el próximo martes y no descarta discutir el artículo 19 de la Carta Democrática de la OEA que se refiere a “ante la ruptura del orden democrático o una alteración del orden constitucional, que afecte gravemente el orden democrático de un Estado miembro constituye, mientras persista un obstáculo insuperable para la participación de su gobierno en las sesiones de la Asamblea General, de la reunión de consulta, de los consejos de la organización y de las conferencias especializadas, de las comisiones, grupos de trabajo y demás órganos de la organización”.
Zelaya llega a Nicaragua
El Presidente Constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, llegó a las diez de la noche a Managua, donde fue recibido por una banda regimental con aplausos, gritos y abrazos de sus homólogos Daniel Ortega, de Nicaragua; Hugo Chávez, de Venezuela; y, Rafael Correa, de Ecuador.
“¡Hu ah, Zelaya no se va!, ¡Hu ah, Zelaya no se va!”, fueron los vítores que se escucharon a la llegada de Zelaya.
El Presidente de Honduras arribó a Managua para asistir en la reunión extraordinaria de mandatarios del ALBA, iniciada anoche.
La reunión, calificada por Ortega como de “emergencia”, tiene a la base el reconocimiento de Zelaya como Presidente legítimo de Honduras.
Zelaya les narró a sus homólogos del Alba su secuestro y posterior traslado hacia Costa Rica, por parte de los golpistas.



