Nueva York/dpa
El ex inversor Bernard Madoff fue condenado hoy a 150 años de prisión en una corte de Nueva York por haber llevado a cabo la mayor estafa financiera de la historia.
El juez Denny Chin cumplió así el pedido de la fiscalía y dictaminó la máxima pena posible para Madoff. El magistrado se refirió a un fraude "sin precedentes en este siglo" y consideró por ello necesaria una pena "con carácter simbólico".
La defensa pedía sólo 12 años, apelando a la cooperación con la justicia prestada por el acusado, de 71 años, a su avanzada edad y a que no existía riesgo de fuga.
Madoff se declaró culpable de los 11 cargos que le imputaban por una estafa piramidal que dejó más de mil afectados en todo el mundo, incluyendo inversores privados, organizaciones humanitarias y famosos, por un valor total de 65.000 millones de dólares.
En la audiencia de hoy volvió a aceptar su culpa y a pedir perdón. "Lo siento. Sé que eso no los ayuda en nada", dijo dirigiéndose a las víctimas presentes en la sala del tribunal.
El acusado dijo "vivir en un estado atormentado" por su crimen. "He dejado un legado de vergüenza a mi familia y viviré con ello el resto de mi vida", añadió.
También nueve víctimas tomaron la palabra durante la sesión de hoy, calificando a Madoff de "bestia" o "monstruo". Un pensionado de 63 años pidió una condena "sin piedad". Otro reclamó que Madoff siguiera en prisión hasta que todas las víctimas se recuperaran financieramente.
La audiencia de hoy fue seguida también por un amplio despliegue de medios y numerosos curiosos y afectados por la estafa ante el tribunal.
La condena no resuelve la situación de las víctimas que siguen esperando recuperar al menos parte de su dinero. Los primeros fondos ya fueron devueltos y algunos bancos que invirtieron con Madoff ofrecieron indemnizaciones a sus clientes, pero la mayoría de afectados sigue sin recuperar su inversión.
Hasta ahora se confiscaron cerca de 1.000 millones de dólares del patrimonio privado de Madoff y de su empresa para indemnizar a las víctimas.
La semana pasada, el juez Chin dio luz verde a la confiscación de palacetes, automóviles, yates y varios bienes patrimoniales de la familia por un valor de más de 80 millones de dólares. A la esposa de Madoff, Ruth, se le permitió conservar 2,5 millones de dólares.
Sin embargo, se sigue desconociendo la ubicación del grueso de los fondos aportados por los inversores. Un nuevo juicio sobre las indemnizaciones no se producirá hasta dentro de tres meses.



