Nueva York/Dpa
El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, instó hoy a reformar las instituciones internacionales financieras y a que los países ricos aseguren ayuda financiera a los más pobres para afrontar la crisis.
En su discurso inaugural de la conferencia que empezó hoy en la ONU para tratar sobre la crisis económica y su impacto en el desarrollo, Ban alertó que aunque "algunos ven estabilización y crecimiento en algunos países", en la mayoría "el impacto real de la crisis podría alargarse durante años".
Ban dijo que envió una carta al G-8, formado por los siete países más industrializados del mundo y Rusia, pidiendo que establecezcan "compromisos concretos y acciones específicas" ante la crisis.
El secretario general de la ONU recordó que el G-20 aprobó un paquete de estímulo de 1.100 miles de millones de dólares para combatir la crisis pero dijo, "recae sobre todos nosotros, colectivamente, asegurar que las buenas intenciones se trasladen a acciones concretas".
Ban advirtió que la crisis no "tiene que ser una excusa para abandonar las ayudas económicas prometidas" para los países en desarrollo como, puso por ejemplo, la ayuda destinada a África. "Esto no es caridad". "Esto no es un lujo". "Es un imperativo para el desarrollo", dijo el secretario general.
Ban también instó a todos a movilizarse para conseguir una mejor información en tiempo real del impacto de la crisis en los países más pobres y pidió una reforma de las instituciones internacionales y del sistema de regulación. "Lamento que la reforma institucional financiera haya dividido a los estados miembros", dijo. "Esta no es la causa de una persona, nación o grupo de naciones". "Es un reto para todos nosotros".



