Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
Las huellas en color rojo de Mariana Moisa quedaron estampadas en la entrada principal de la Fiscalía General de la República. Las huellas son el símbolo de las mujeres que han sido asesinadas en el país en los últimos meses y un símbolo que exige a las autoridades más investigación en los casos de asesinato contra las mujeres.
Asimismo, significan un repudio al hecho del último homicidio registrado, el caso de Elda Veraliz Ramos, quién fue brutalmente asesinada la noche del 15 de junio por su ex esposo, con un desarmador, y frente al hijo de ambos, de 9 años.
“Lo que queremos es que visibilice (el fiscal), que tomen en serio lo de las investigaciones, hasta ahora no han encontrada el asesino de la compañera, cuando el movimiento distribuyó fotografías por todos los medios posibles y los medios y no lo han encontrado”, eso es lamentable expresó Moisa, quién participó esta mañana en una protesta y plantón frente a la fachada de la fiscalía para exigir justicia.
“Las huellas representan a las mujeres, incluida Elda, que han muerto, que han sido asesinadas por sus parejas, por hombres, y que no son crímenes pasionales, sino que nos matan por ser mujer y porque creen que son los dueños de nuestras vidas”, dijo.
El caso de Ramos, a criterio de las mujeres es lo visual del problema que enfrentan desde los últimos cinco años donde los casos de asesinatos a mujeres han ido incremen- tados.
Camila Rosa, de las DIGNAS, criticó que las instituciones no estén tomando un papel más protagónico en la problemática y que exista negativa a bordar el tema de forma integral. “Creemos que la investigación no se aborda de la mejor manera”, indicó.



