Doctor en Leyes, Wilber Quintanilla, vicepresidente de Frontera Investment, Inc.
Texto y fotografía por Néstor Martínez
Redacción Diario Co Latino
Las remesas que reciben los salvadoreños de sus familiares que residen en Estados Unidos cayeron en mayo un 12,8 por ciento comprando la cifra con el mismo mes en el 2008. En dicho mes El Salvador recibió remesas por 308.2 millones de dólares, que se comparan con los 353,4 millones de dólares reportados hace un año. Con esta disminución, El Salvador registró cinco meses consecutivos con caídas en las remesas, que en lo que va del año acumulan 1,444 millones de dólares, un 10 por ciento por debajo de los 1,604 millones de dólares captados en el mismo lapso del 2008.
En esta entrevista el vicepresidente de Frontera Investment, Inc., [una empresa dedicada a prestar servicios financieros entre ellos las remesas] el salvadoreño y Doctor en Leyes residente en Los Angeles, California, Wilber Quintanilla, da la señal de alerta sobre las causas de la baja de las remesas y por qué seguirán bajando.
-¿Por qué están disminuyendo las remesas en El Salvador?
Las remesas están disminuyendo por varias razones. En primer lugar se sabe que la economía de los Estados Unidos está en cierta crisis; también los lazos familiares de los salvadoreños están disminuyendo, esto significa que los salvadoreños están llevándose a sus familiares, y eso les quita el sentido de responsabilidad, de querer mandar; también se puede rescatar un fenómeno llamado “remesas internas”, en donde familiares que viven en diferentes partes de los Estados Unidos se están ayudando unos a los otros y eso obviamente disminuye la cantidad de recursos disponibles para ser mandados a El Salvador. Y por último, las leyes migratorias del último año se han puesto más estrictas y eso obviamente influye en la cantidad de personas que llegan a los Estados Unidos y eso tiene también un efecto negativo en las remesas.
-En los Estados Unidos muchas organizaciones pro inmigrantes que están luchando por una amnistía, si eso se da muchos inmigrantes optarán por llevarse a su familia, especialmente por al situación violenta y la economía en El Salvador, ¿también habrán disminuciones por ese motivo?
Si uno se pone a analizar todos los aspectos que puedan afectar de una manera u otra las remesas, eso es algo real. Se dice que si el estatus migratorio cambia y de que un millón de salvadoreños se van a beneficiar, eso obviamente indica que sí, los salvadoreños que tienen su estatus de residente van a querer llevar a sus familiares a los Estados Unidos, y eso les va a quitar el sentido de responsabilidad, es decir el de querer mandar remesas, y eso las va a disminuir.
-En este panorama, en que las remesas tienden a disminuir, ¿cuál es el futuro de las remesas en un plazo de cinco o diez años?
Basado en los datos que se están dando, de todos los movimientos de la economía, entre otros aspectos, difícilmente las remesas van a regresar al nivel registrado en los últimos años, en mi opinión, las remesas van a disminuir completamente en los próximos quince a veinte años, independientemente si la economía de los Estados Unidos regresa a la fortaleza que tuvo hace algunos años, asimismo todos esos aspectos que mencionábamos antes indican que el fenómeno de las remesas ha llegado al fin de su ciclo de vida, porque los salvadoreños tienden a llevarse a su familia, así, a largo plazo, se llegará a un momento en que, en lugar de impactar en la economía de El Salvador, y ya teniendo un buen trabajo, los recursos van a ser canalizados a ayudar a sus familiares que ya están en los Estados Unidos.
-Entonces, ¿qué recomendación se le puede hacer a un hogar que recibe remesas, basado en que a futuro ya no las recibirán?
La mejor recomendación es analizar los gastos y hacer una prioridad, estamos hablando de tener cierto control sobre nuestros gastos personales, de tener un presupuesto y pensar en ahorrar más de lo que se ha ahorrado en el pasado, porque el ahorro no solo le pone una reserva cuando los tiempos malos llegan, sino que también le da una oportunidad de, tal vez, invertir en algo como una tiendita, comprar propiedades para dejar de pagar alquiler, pero todas esas cosas tiene que ser bajo un proceso de educación, donde las personas que reciben remesas se comienza a educar en cómo pueden darle más productividad a estas entradas de dinero.
-He notado que ya no hay publicidad de parte de empresas que se dedicaban a ese negocio, como el Banco Cuscatlán, ¿qué está sucediendo en el área empresarial en que ya no se están dedicando al rubro de las remesas?
Se puede decir que en términos de publicidad no se está viendo, no tengo datos exactos de decir si realmente no están poniendo energía, si se ve desde la perspectiva de la publicidad tal vez el enfoque de ellos haya cambiado y no ven las remesas como un nicho en el que puedan obtener ganancias en el presente, pero las oportunidades están todavía. Las entidades bancarias, que ahora son propiedad de instituciones transnacionales, es posible que tengan un enfoque diferente y no vean la importancia de crear nuevos productos y servicios financieros para darle más productividad a las remesas. A largo plazo, si se le da la oportunidad de vida mercantil, se puede crear oportunidades y al mismo tiempo ayudar a las familias a que se eduquen mejor para utilizar mejor ese dinero que les están enviando de los Estados Unidos.
-El gobierno también tiene sus planes sobre la cuestión de las remesas y ha propuesto disminuir la comisión, y, por ejemplo, tu empresa vive de esa comisión, ¿cómo ven esta nueva relación de comercio que les puede afectar a ustedes?
En un mercado la gente siempre está viendo qué compañía le va a dar mejor servicio al mejor costo, y en este caso, el mercado va a decidir. Hay muchos aspectos para lidiar con esta nueva competencia, pero al final del día, en términos de negocios, uno siempre tiene que pensar cómo se le puede dar el mejor servicio al cliente, y si eso se da la industria tiene que ajustarse y ver como se provee el mejor servicio, y se tiene que ver como una mejora en que el mercado se vuelve más competitivo, y eso va a forzar en que nosotros tratemos la mejor manera de darle el mejor servicio al mejor costo al cliente.



